Un alumno de 15 años fue puesto bajo medidas de seguridad tras amenazar con cometer un ataque armado contra sus excompañeros del colegio Domingo Savio, en la localidad de Aldo Bonzi. La investigación sumó un dato que elevó la gravedad del caso: el adolescente integraba un grupo en el que también participaba el menor involucrado en la reciente masacre de Santa Fe.
El caso se originó el 5 de abril, cuando la madre de una alumna denunció que un exestudiante —que no asistía al establecimiento desde hacía dos años— enviaba audios y fotos de armas de fuego al grupo de WhatsApp del curso. En esos mensajes, el joven expresaba de manera directa su intención de “matar a todos los alumnos”. Incluso, en una de las capturas, habría señalado que planeaba concretar el ataque días antes, pero que lo postergó debido a las lluvias.
A partir de la denuncia, la DDI de La Matanza avanzó con allanamientos en los domicilios vinculados al menor y secuestró el teléfono celular utilizado para las amenazas. El análisis del dispositivo fue clave para detectar su participación activa en un grupo denominado “True Crime Community”, donde, según los investigadores, se comparten contenidos vinculados a crímenes violentos.
De acuerdo con la investigación, en ese mismo espacio virtual también participaba el menor que protagonizó la masacre ocurrida días atrás en San Cristóbal, Santa Fe. Los investigadores sostienen que estos entornos digitales pueden funcionar como ámbitos de radicalización, en los que se glorifican ataques escolares y asesinos en serie. Ante este escenario, el Juzgado de Garantías del Joven N°2 dispuso una medida de seguridad. El adolescente deberá permanecer en su domicilio bajo controles del Ministerio Público Fiscal y del Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia. En paralelo, tanto el menor como sus padres serán trasladados a sede judicial para avanzar con las diligencias correspondientes.
Mientras tanto, la Policía de La Matanza implementó un operativo de vigilancia preventiva en las inmediaciones del colegio. El objetivo es reforzar la seguridad y llevar tranquilidad a la comunidad educativa, en un caso que expuso no solo una amenaza concreta, sino también posibles conexiones con circuitos de violencia que exceden el ámbito local.



