El dramático episodio quedó registrado por las cámaras del edificio. Un perro quedó colgado del ascensor y fue reanimado por un vecino que le practicó RCP. Ocurrió el 16 de octubre, justo en el Día Mundial del RCP.

Un momento desesperante se vivió en un edificio del barrio porteño de Villa Crespo, cuando un perro quedó colgado del ascensor y logró sobrevivir gracias a la rápida intervención de un vecino, que le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
El impactante episodio fue captado por una cámara de seguridad y las imágenes se viralizaron en cuestión de horas por su impresionante desenlace.

Según se observa en el video, una mujer ingresa al ascensor con su mascota, sin advertir que el animal queda del lado de afuera, aún atado por la correa al cuello. Segundos después, la puerta se cierra y el ascensor comienza a subir. En ese instante, el perro queda suspendido en el aire, mientras la dueña asciende dentro de la cabina sin percatarse del peligro.

El animal, que comienza a asfixiarse por la presión de la correa, se desploma tras varios segundos de angustia. Fue entonces cuando un vecino que pasaba por el pasillo advirtió la situación y actuó sin dudarlo: corrió hacia el perro, lo liberó y le practicó RCP con las manos, tal como se realiza en personas.

Después de unos segundos de maniobras, el perro reaccionó y recuperó la conciencia, desatando la emoción y el alivio de todos los presentes.

El hecho ocurrió el 16 de octubre, fecha que coincide con el Día Mundial del RCP, una jornada que busca concientizar sobre la importancia de conocer y aplicar esta técnica, capaz de salvar vidas humanas… y también animales.


Desde organizaciones veterinarias recordaron que los principios básicos de la reanimación cardiopulmonar pueden adaptarse a perros y gatos, y que una intervención inmediata puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

El video fue compartido por cientos de usuarios en redes sociales, que celebraron la reacción del vecino y destacaron su reflejo y conocimiento en primeros auxilios.
Muchos incluso pidieron que se lo reconozca públicamente por su acto heroico.

En tanto, profesionales del Colegio de Veterinarios porteño remarcaron que situaciones similares ocurren con frecuencia por el uso de correas extensibles o por distracciones en ascensores, y recomendaron retirar siempre la correa antes de ingresar o asegurarse de que el animal entre completamente a la cabina.

“Un pequeño descuido puede tener consecuencias trágicas”, advirtieron.

Gracias a la reacción inmediata de ese vecino anónimo, el episodio tuvo un final feliz, pero también dejó una lección poderosa sobre la importancia de la prevención, la atención al detalle y el conocimiento de maniobras básicas de RCP.