El ministro de Economía cerró en Washington un swap con el Tesoro norteamericano que será anunciado por Donald Trump junto a Javier Milei. El paquete busca estabilizar las reservas tras las elecciones del 26 de octubre.

En medio de la tensión cambiaria y la escalada del dólar en la recta final de la campaña electoral, el ministro de Economía, Luis Caputo, regresa este jueves a la Argentina tras una semana de negociaciones en Washington con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, para definir los detalles del paquete de rescate financiero que será activado luego de las elecciones del 26 de octubre.

Según trascendió, Caputo y Bessent acordaron los términos del salvataje, que será anunciado oficialmente por el expresidente Donald Trump cuando reciba al presidente argentino Javier Milei el próximo martes 14 de octubre en la Casa Blanca. El paquete busca reforzar las reservas del Banco Central (BCRA) y contener las presiones cambiarias que se intensificaron en las últimas semanas.

Durante su estadía aquí en Washington, continuaremos nuestras productivas discusiones sobre las diversas opciones que el Tesoro tiene preparadas para apoyar las fuertes políticas de Argentina”, escribió Bessent el lunes pasado en su cuenta de X, confirmando las tratativas que se desarrollaron a puertas cerradas en la capital estadounidense.

De acuerdo con fuentes oficiales, el acuerdo incluiría un swap por USD 20.000 millones que Estados Unidos transferiría a la Argentina a través del Fondo de Estabilización Cambiaria que administra el Tesoro norteamericano. Los fondos provendrán de los Derechos Especiales de Giro (DEG) que Washington recibió del Fondo Monetario Internacional (FMI) y se girarán al Banco Central en etapas, según las necesidades de financiamiento del país.

El Gobierno argentino confía en que el anuncio del paquete sirva como señal política y económica de respaldo internacional, en momentos en que las reservas se encuentran en niveles críticos y el mercado cambiario muestra una alta volatilidad. El entendimiento con el Tesoro estadounidense se presenta como un respaldo clave de la administración Milei, que apuesta a estabilizar la macroeconomía y enviar una señal de certidumbre tras los comicios.