La investigación por el triple femicidio narco de Florencio Varela avanza con nuevos nombres en la mira. Según confirmó el fiscal Adrián Arribas, a cargo de la causa, ya fueron identificados al menos cuatro hombres que habrían participado directamente en los asesinatos de Morena Verdi, Lara Gutiérrez y Brenda del Castillo, tres jóvenes que fueron secuestradas, torturadas y ejecutadas en una casa de La Tablada.
“Podría haber más detenciones en las próximas horas. Tenemos reconstruida la secuencia desde el día del crimen hasta dos días después”, sostuvo Arribas este viernes, al detallar que los prófugos tienen pedido de captura nacional e internacional.
Los nuevos buscados son Manuel David Valverde Rodríguez, David Gustavo Morales Huamani y Alex Roger Idone Castillo. Todos fueron identificados a partir de cámaras de seguridad y los relatos de los detenidos que ya declararon ante la Justicia.
Los prófugos y su rol en el crimen
Manuel David Valverde Rodríguez, tío del detenido conocido como Pequeño J, fue señalado por la imputada Celeste Magalí Guerrero durante su declaración indagatoria. Según contó, lo vio con guantes de látex la noche del crimen y lo identificó como uno de los hombres que ingresaron a la casa donde se cometieron los asesinatos.
Guerrero aseguró que le alquiló la vivienda a los narcos por mil dólares para una supuesta fiesta, pero que el lugar terminó siendo escenario del triple femicidio. “Esa noche vestía campera azul de AFA y gorra negra con visera”, detalló ante los fiscales.
Valverde Rodríguez, también conocido como “Chuman”, forma parte de la banda “La Jauría” y fue acusado de un homicidio cometido en 2012 en Perú. Según los investigadores, viajaba con frecuencia a la Argentina y fue captado por cámaras de seguridad ingresando a Buenos Aires el 28 de agosto, junto a su sobrino Pequeño J y su hermano Luis, por Buquebús.
Otro de los fugitivos es David Gustavo Morales Huamani, apodado “El Loco David” o “Tarta”, identificado también por Guerrero como otro de los hombres con guantes de látex. Nació en Perú en 1988 y fue mencionado por el detenido Víctor Sotacuro Lázaro, supuesto remisero de la banda, quien fue capturado en Villazón, Bolivia.
Según Sotacuro, Morales Huamani fue quien le pidió un viaje desde Florencio Varela hacia la villa 1-11-14 la madrugada del crimen, y quien subió a su VW Fox embarrado y mojado junto a otros dos hombres.
El tercer prófugo es Alex Roger Idone Castillo, novio de la detenida Florencia Ibáñez, sobrina de Sotacuro. Sobre él pesa una orden de captura internacional de Interpol, ya que fue encontrado con 51 kilos de cocaína en Perú y no puede regresar a ese país sin quedar detenido.
Según la investigación, Idone viajaba en el VW Fox blanco junto a Sotacuro e Ibáñez la noche del crimen. Antes de ser arrestada, Ibáñez intentó ocultar la verdadera identidad de su pareja, al que presentó como “Diego”, aunque luego admitió que se trataba de Idone.
El móvil: una disputa por cocaína
El fiscal Arribas sostuvo que el triple crimen fue motivado por un robo de cocaína dentro de una disputa interna en una organización narco con vínculos internacionales. “Tenemos acreditado que el móvil fue el robo de droga y que las tres víctimas fueron asesinadas luego de ser torturadas”, señaló.
La causa ya cuenta con nueve detenidos, entre ellos Celeste Magalí Guerrero, Florencia Ibáñez, Víctor Sotacuro Lázaro y Tony Janzen Valverde Victoriano, alias Pequeño J.
Con las nuevas órdenes de captura internacional, la Justicia espera desarticular por completo la red narco detrás del triple femicidio, considerado uno de los crímenes más brutales de los últimos años.

