Cinco meses lleva sin ejecutarse una partida de $79.763.113.948 destinada a los hospitales universitarios del país, y fue recién en la previa de la Marcha Federal Universitaria de este martes que el Gobierno anunció una salida: el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, confirmó que convocará a todos los rectores de universidades con hospitales para conformar una comisión que defina un nuevo criterio de distribución de esos fondos.
La partida en disputa no corresponde al presupuesto 2026 de cada institución —que se ejecuta de forma automática— sino a un programa específico llamado «Hospitales universitarios», que depende directamente de la subsecretaría que conduce Álvarez, bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano. Según el funcionario, esa asignación históricamente se manejó «de manera arbitraria, de acuerdo a ningún parámetro salvo el lobby político», razón por la que decidieron suspender las transferencias hasta redefinir cómo se reparte el dinero.
La UBA es el centro de la disputa. Álvarez acusó a la universidad porteña de pretender quedarse con el 95% del total, lo que dejaría apenas $4.000 millones para el resto de los hospitales universitarios del país. El vicerrector Emiliano Yacobitti lo desmintió y apuntó directamente al Gobierno: quien define el criterio de distribución es el Ejecutivo, tal como lo hizo en 2024 y 2025. «No pueden no pagarle a los hospitales ni un peso hasta el quinto mes», advirtió. La semana pasada, la UBA había alertado que sus hospitales podrían dejar de funcionar en 45 días si no reciben el financiamiento.
La ministra Sandra Pettovello salió a cruzar a las universidades y apuntó contra la UBA y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN): «No les interesa mejorar el sistema. Se excusan en la autarquía para hacer lo que se les da la gana», afirmó. El rector de la Universidad de Rosario y titular del CIN, Franco Bartolacci, confirmó que no recibió ninguna invitación formal todavía, aunque aclaró que las universidades asistirán cuando la convocatoria llegue. Yacobitti coincidió en que la UBA tampoco fue contactada y calificó de «irresponsable» la demora, especialmente para cubrir gastos como el alquiler de equipos para tratamientos oncológicos.



