El Gobierno nacional participará activamente del homenaje al Papa Francisco en Luján, en el primer aniversario de su fallecimiento, con una delegación de alto nivel pese a la ausencia del presidente Javier Milei, quien se encuentra en Israel.

La actividad central será una misa en la Basílica de Luján, organizada por la Iglesia Católica y encabezada por Marcelo Colombo, donde se pondrá en valor el legado espiritual del pontífice argentino con una convocatoria que incluirá a dirigentes políticos y sociales de todo el país.

La representación oficial estará liderada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto a ministros del Ejecutivo como Federico Sturzenegger, Mario Lugones y Alejandra Monteoliva, en lo que se interpreta como una señal de acercamiento institucional hacia el catolicismo.

En paralelo, la vicepresidenta Victoria Villarruel también formará parte del acto, compartiendo espacio con el oficialismo en un escenario marcado por diferencias internas dentro del Gobierno.

El evento contará además con la presencia de gobernadores como Axel Kicillof y Ricardo Quintela, además de referentes sindicales, movimientos sociales y legisladores, lo que configura una escena política amplia en torno a la figura de Francisco.

La participación del gabinete se da en un contexto donde el vínculo entre el Gobierno y la Iglesia atravesó momentos de tensión, especialmente por definiciones públicas del Presidente y su agenda internacional.

Desde la Conferencia Episcopal Argentina señalaron que la convocatoria busca honrar la memoria del Papa y renovar su mensaje de compromiso con los sectores más vulnerables, en una jornada que combinará espiritualidad y representación política.