El fuerte terremoto que sacudió Colombia este lunes también modificó la agenda del fútbol sudamericano. La Conmebol suspendió el partido entre River Plate e Independiente Santa Fe, correspondiente a la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, que estaba previsto para este miércoles en Bogotá.
La decisión fue tomada luego del sismo que afectó distintas regiones del país y que generó daños, víctimas y un amplio despliegue de los organismos de emergencia. En ese contexto, la organización consideró necesario aplazar los encuentros que debían disputarse en territorio colombiano. River tenía previsto viajar este martes hacia Bogotá para afrontar el primer partido de la serie ante Independiente Santa Fe. El encuentro debía jugarse el miércoles a las 21:30, en el estadio El Campín.
La medida también alcanzó a otro partido internacional que debía disputarse en Colombia: Deportes Tolima e Independiente del Valle, por la Copa Libertadores. La Conmebol informó el aplazamiento de ambos encuentros como consecuencia de la emergencia provocada por el terremoto.
El terremoto tuvo una magnitud superior a 7 y fue percibido en numerosas ciudades colombianas. Las zonas más afectadas fueron principalmente el occidente y el eje cafetero, donde se registraron daños estructurales y víctimas, mientras los equipos de rescate continúan trabajando. La situación generó además modificaciones en distintos servicios e infraestructura de Colombia, por lo que la suspensión de los partidos se enmarca en una emergencia que excede al ámbito deportivo.
Por el momento, la Conmebol no confirmó una nueva fecha para River-Independiente Santa Fe. La reprogramación deberá contemplar el calendario de ambos equipos y las condiciones para que el partido pueda disputarse en Bogotá. La serie de octavos de final mantiene, en principio, su formato de ida y vuelta, con Independiente Santa Fe como local en el primer encuentro y River como anfitrión en la revancha en Buenos Aires.
Para River, la suspensión modifica la planificación de una semana que tenía marcada por su debut en los octavos de final de la Sudamericana. Para Colombia, en cambio, el fútbol quedó inevitablemente relegado frente a la emergencia generada por el terremoto.

