
De cara a los festejos de Navidad y Año Nuevo, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció la prohibición del uso de pirotecnia con efecto audible en toda la Ciudad de Buenos Aires. La medida apunta a reducir el impacto negativo de los fuegos artificiales sonoros sobre la salud de las personas y el bienestar de los animales.
El anuncio fue realizado a través de las redes sociales oficiales del mandatario, quien remarcó que la decisión busca cuidar especialmente a personas mayores, bebés, personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y a los animales, sectores particularmente afectados por los ruidos intensos y repentinos.
“Prohibimos el uso de pirotecnia con efecto audible en toda la Ciudad”, expresó Macri, al tiempo que explicó que este tipo de elementos “afectan la salud, provocan daños a los animales y al ecosistema”. Además, destacó que la medida responde a un reclamo sostenido de los vecinos, que año tras año solicitan celebraciones más responsables.
Si bien muchas personas disfrutan del componente visual de los fuegos artificiales, los ruidos explosivos generan consecuencias negativas, especialmente en perros y gatos. En el caso de los canes, su alta sensibilidad auditiva hace que perciban sonidos a mayor distancia y con más intensidad que los humanos, lo que puede provocar estrés extremo, taquicardia, desorientación y conductas de escape.
Los gatos, por su parte, también se ven afectados, aunque de manera menos visible. La combinación de ruidos, luces y restos de pirotecnia puede derivar en intoxicaciones, cuadros de ansiedad severa o el agravamiento de enfermedades preexistentes.
Con esta decisión, el Gobierno porteño busca avanzar hacia festejos más inclusivos y responsables, promoviendo celebraciones que respeten la convivencia, la salud pública y el cuidado del ambiente urbano.


