Un episodio de presunto maltrato animal es investigado por la Justicia de Neuquén después de que efectivos policiales encontraran un perro muerto y un gato decapitado en una vivienda del barrio Cuenca XVI, en el sector oeste de la capital provincial. El procedimiento se inició durante la madrugada de este lunes 2 de noviembre, a partir de un llamado de vecinos que alertaron sobre gritos provenientes del domicilio.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Julieta González, de la Unidad Fiscal de Delitos Ambientales, mientras que personal de la Comisaría 18 trabaja en la reconstrucción de lo ocurrido y en la localización de un hombre señalado como principal sospechoso.
Cuando los efectivos ingresaron a la vivienda, no encontraron personas en su interior. En el lugar constataron la presencia de los dos animales muertos, por lo que se dispuso la intervención de especialistas para documentar la escena y determinar las circunstancias de sus muertes.
El comisario Sergio Huanque, responsable de la dependencia policial interviniente, explicó que las primeras tareas estuvieron orientadas a reunir testimonios de vecinos y familiares, además de preservar los elementos que pudieran resultar relevantes para la investigación.
Los gritos que alertaron a los vecinos
De acuerdo con la información proporcionada por Huanque, la Policía recibió el aviso de una persona que aseguró haber escuchado a un vecino gritar alrededor de las 5 de la madrugada.
Según el testimonio recogido por los investigadores, el hombre pronunciaba frases que hicieron sospechar a quienes lo escucharon que podía estar atravesando una situación de alteración. El comisario indicó que, posteriormente, familiares del sospechoso relataron que este había manifestado que en su vivienda ocurrían supuestos fenómenos paranormales.
Esas expresiones forman parte de los testimonios incorporados a las primeras actuaciones y no permiten, por sí mismas, establecer el estado de salud del hombre ni explicar las circunstancias de la muerte de los animales. La Policía también informó que la pareja del sospechoso no se encontraba en el domicilio cuando se realizó el procedimiento.
Un familiar colaboró con los investigadores para intentar determinar su paradero, mientras continuaban las averiguaciones en el barrio.
La Fiscalía ordenó necropsias y peritajes
La fiscal Julieta González dispuso la realización de necropsias a los dos animales para obtener información sobre las lesiones y las causas de muerte. También intervienen especialistas de Criminalística, un médico veterinario y personal de la Municipalidad de Neuquén.
Huanque explicó que las tareas incluyen registros fotográficos, documentación de la escena y relevamientos destinados a reconstruir la secuencia de los hechos. Entre los profesionales convocados se encuentra el veterinario Matías Pablone, quien participa de las diligencias solicitadas por la Fiscalía.
La investigación deberá establecer cómo murieron los animales, qué elementos pudieron haber sido utilizados y si existen pruebas suficientes para atribuir responsabilidades penales.
Por el momento, no se informó una reconstrucción definitiva de lo sucedido dentro de la vivienda.
Buscan al sospechoso y evalúan nuevas medidas
Los investigadores trabajan para localizar al hombre vinculado con el domicilio donde fueron encontrados los animales. El comisario Huanque mencionó que una de las líneas de investigación contempla la posibilidad de que hubiera atravesado una situación relacionada con su salud mental o con el consumo de sustancias. Sin embargo, ninguna de esas hipótesis fue confirmada mediante una evaluación profesional.
El jefe policial señaló que, una vez localizado, podría disponerse su traslado para las diligencias que determine la Fiscalía, incluida una eventual evaluación psiquiátrica.

La causa continúa bajo intervención de la Unidad Fiscal de Delitos Ambientales, que deberá determinar las circunstancias de la muerte de los animales y establecer si corresponde formular una imputación por infracción a la legislación de protección animal.
Hasta el momento, el hombre es buscado por los investigadores y no se informó que exista una resolución judicial sobre su responsabilidad en el hecho.
