La tensión política volvió a meterse en el fútbol internacional. La selección de Selección de fútbol de Irán respondió públicamente a los dichos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había puesto en duda que el equipo participe del próximo Copa Mundial de la FIFA 2026 al considerar que podría ser peligroso “por su propia seguridad”.

El combinado asiático publicó un mensaje en redes sociales en el que defendió su derecho deportivo a disputar el torneo y remarcó que las decisiones sobre el Mundial no dependen de gobiernos ni de dirigentes políticos.

“La Copa del Mundo es un evento histórico e internacional y su organismo rector es la FIFA, no ningún individuo o país”, señalaron desde el seleccionado iraní en un comunicado que también fue replicado por su entrenador, Amir Ghalenoei, en su cuenta de Instagram.

En el mismo mensaje, el equipo recordó su clasificación deportiva al torneo, lograda tras una serie de triunfos en las eliminatorias asiáticas. “La selección nacional de Irán estuvo entre los primeros equipos en clasificarse para este importante torneo”, destacaron. Además, el comunicado incluyó una fuerte crítica indirecta hacia Estados Unidos, al sostener que nadie puede excluir al seleccionado iraní del Mundial y deslizar que, en todo caso, el problema sería de un país anfitrión que “no tenga la capacidad de garantizar la seguridad de los equipos”.

Las declaraciones del seleccionado se produjeron luego de que Trump publicara un mensaje en su red Truth Social, donde afirmó que el equipo iraní sería bienvenido al Mundial, aunque consideró que tal vez no sería apropiado que participe debido a riesgos para su seguridad, en un contexto de tensiones en Medio Oriente.

Por su parte, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, confirmó que habló con Trump y sostuvo que la selección iraní tiene garantizada su participación en el torneo que se disputará en territorio estadounidense, además de México y Canadá.

Mientras tanto, dentro de Irán surgieron posiciones contrapuestas. El ministro de Deportes del país, Ahmad Donyamali, expresó dudas sobre la conveniencia de asistir al torneo en el actual contexto político. Según sostuvo, “no están dadas las condiciones” para competir de esa manera. También el presidente de la federación local, Mehdi Taj, dejó abierta la posibilidad de un boicot, al recordar antecedentes recientes como lo ocurrido durante la Copa Asiática Femenina 2022, disputada en Australia, cuando varias jugadoras iraníes permanecieron en ese país tras recibir visados humanitarios.

De acuerdo con el sorteo, Irán integra el Grupo G del Mundial, donde debería enfrentar a Selección de fútbol de Bélgica, Selección de fútbol de Egipto y Selección de fútbol de Nueva Zelanda, con partidos previstos en Los Ángeles y Seattle. Si finalmente el equipo decide no presentarse, la plaza quedaría para otra federación de la Confederación Asiática, lo que abre la posibilidad de que Selección de fútbol de Irak ocupe ese lugar, en función de su desempeño en las eliminatorias.