En la antesala de la reunión del Consejo Directivo, la CGT advirtió que “están dadas las condiciones” para convocar a un paro general en rechazo a la reforma laboral que ya cuenta con media sanción del Senado y que esta semana comenzará a debatirse en comisiones de Diputados.

Uno de los cosecretarios generales de la central obrera, Cristian Jerónimo, sostuvo que existe consenso entre los distintos sectores sindicales para avanzar hacia una huelga nacional. El dirigente del Sindicato del Vidrio aseguró que la intención es impulsar una medida “contundente” y con el mayor nivel de acatamiento posible.

La definición formal quedará en manos de la cúpula de la CGT, que se reunirá este lunes para analizar el escenario político y sindical. Sin embargo, desde la conducción dejaron entrever que el clima interno favorece una convocatoria a la protesta.

Jerónimo planteó que la central no fue escuchada en sus planteos sobre el proyecto y lanzó un mensaje directo a los legisladores que deberán tratar la iniciativa en la Cámara Baja. “El proyecto no puede avanzar tal como está”, advirtió, y reclamó a los diputados que lo rechacen. También cuestionó a los gobernadores y senadores que respaldaron la media sanción, a quienes acusó de haber actuado con irresponsabilidad.

Las críticas al contenido de la reforma fueron contundentes. Desde la conducción sindical calificaron la iniciativa como perjudicial para los derechos laborales y señalaron que su redacción responde a una visión ideológica que, según afirmaron, apunta a debilitar las conquistas históricas de los trabajadores.

En ese marco, Jerónimo cuestionó al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, al sostener que el Gobierno busca modificar la estructura sindical como paso previo a un recorte más amplio de derechos.

El dirigente sindical aseguró que la CGT agotó instancias de diálogo con gobernadores y legisladores antes de llegar a esta instancia de confrontación, y consideró que el oficialismo avanzó sin atender los reclamos del movimiento obrero.

La presión interna también crece. En los últimos días, distintos gremios como la UOM, Aceiteros, ATE y las dos CTA, nucleados en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), reclamaron públicamente a la CGT que convoque a un paro general. Incluso anticiparon que realizarán una medida de fuerza con movilización al Congreso cuando el proyecto se trate en Diputados.