
Homo Argentum, la nueva película de Mariano Cohn y Gastón Duprat protagonizada por Guillermo Francella, no solo superó los 500 mil espectadores en sus primeros días, sino que también desató un intenso debate cultural y político. Lo que comenzó como un fenómeno de convocatoria se convirtió rápidamente en el epicentro de una grieta sobre la argentinidad y el arte: mientras algunos celebran su mirada crítica, otros la acusan de alinearse con el discurso libertario del gobierno de Javier Milei.
Las declaraciones de Francella sobre el cine de autor y el arte contemporáneo, sumadas al respaldo explícito del Presidente, reavivaron tensiones sobre qué tipo de arte merece financiamiento público y qué representa al público argentino.
En medio de este clima, Florencia Peña se refirió al tema en Intrusos (América TV). “Yo creo que ahí hay una ensalada rusa, que se han mezclado todos los temas. Voy a decir lo que digo siempre: a Guille lo adoro, tengo un gran cariño por él… así que yo sé dividir las aguas”, explicó.
La actriz agregó: “No pienso para nada como él, pero lo maravilloso de eso es que podemos compartir trabajo y vida sin sentirnos enemigos. No estoy de acuerdo con lo que dijo, para mí el arte no puede estar supeditado a un resultado”.
Peña sostuvo además que “la cultura de un pueblo es esencial y es importante que el Estado esté presente, como en los países más desarrollados, para sostener cierta parte de esa cultura. Cuando uno filma una película no sabemos cómo le va a ir. He hecho cosas buenas que no tuvieron éxito y cosas no tan buenas que se llenaron, no es una referencia”.
Sobre la intervención política en el debate, destacó: “El arte es subjetivo. Celebro que le esté yendo bien y que la gente pueda opinar, pero cuando el Presidente da su opinión, todo se vuelve muy político”.
Finalmente, Peña cerró: “Nunca voy a poner en el paredón de fusilamiento a Guillermo ni a ningún compañero mío por decir cosas con las que no estoy de acuerdo. Lo que sí creo es que es bienvenido el debate. El cariño que le tengo no tiene nada que ver con mi manera de pensar”.


