El impulso de Vaca Muerta consolidó en 2025 el mejor desempeño del petróleo argentino en casi tres décadas. Según el informe anual de la consultora AGKC, el país alcanzó una producción promedio de 799 mil barriles diarios, el nivel más alto desde 1998 y apenas por debajo del récord histórico de 818 mil barriles diarios.
El crecimiento estuvo traccionado por el segmento no convencional, que explicó el 63% del total nacional, con 504 mil barriles diarios. En términos interanuales, la producción total de crudo aumentó 13%, mientras que el shale avanzó 27%, confirmando el peso creciente de estos desarrollos en la matriz energética.
Entre las compañías, YPF aportó casi la mitad de la producción de petróleo considerando sus áreas operadas. Le siguieron Pan American Energy, con el 15%, y Vista Energy, con el 9%. En conjunto, concentraron el 68% del total nacional.
Durante el año se completaron 570 pozos de petróleo, un 13% menos que en 2024, afectado por la caída de actividad en la cuenca del Golfo San Jorge. El dato contrasta con el dinamismo del shale neuquino, donde la actividad se mantuvo en expansión.
En gas, la producción promedió 141 millones de metros cúbicos diarios, con un crecimiento interanual del 2%. Los no convencionales representaron el 64% del total, con 90 millones de metros cúbicos diarios y una suba del 3% frente al año previo. Sin embargo, se completaron 67 pozos de gas, un 39% menos que en 2024, marcando el segundo año consecutivo de descenso y evidenciando un corrimiento de inversiones hacia proyectos petroleros.
La cuenca neuquina, epicentro del récord
La cuenca neuquina volvió a ser el motor del crecimiento sectorial. Allí se registró la mayor producción de petróleo y gas de su historia. El crudo promedió 589 mil barriles diarios, un 20% más que en 2024, con una participación no convencional del 85%.
En este ámbito, YPF explicó el 53% del petróleo extraído en áreas operadas, seguida por Vista (12%) y Pluspetrol (9%). Por yacimientos, Loma Campana concentró el 15% de la producción y La Amarga Chica el 12%, mientras que Bandurria Sur y Bajada del Palo Oeste aportaron el 10% y el 8%, respectivamente.
La actividad también mostró mejoras en productividad: se completaron 401 pozos de petróleo, un 17% más que el año anterior, y el largo promedio de las ramas laterales alcanzó los 3.145 metros, 10% por encima del registro de 2024.
En gas, la cuenca produjo en promedio 101 millones de metros cúbicos diarios, con un alza interanual del 1% y una participación no convencional del 86%. YPF lideró el ranking con el 30%, seguida por Tecpetrol (17%) y Total Austral (13%). El yacimiento Fortín de Piedra concentró el 16% de la producción gasífera. No obstante, se completaron 65 pozos de gas, un 23% menos que el año anterior.
Vaca Muerta, protagonista central
Dentro de la cuenca, Vaca Muerta marcó nuevos hitos mensuales y explicó 499 mil barriles diarios de petróleo, el 62% de la producción total argentina, con un crecimiento interanual del 11%. Las áreas operadas por YPF representaron el 54% del shale oil, seguidas por Vista (14%), Pan American Energy y Shell (6% cada una).
En gas, la formación produjo 76 millones de metros cúbicos diarios, más de la mitad del total nacional, con un crecimiento del 8% respecto de 2024. YPF y Tecpetrol concentraron en partes similares cerca de la mitad de la producción. A nivel yacimiento, Fortín de Piedra explicó el 21% del total.
La actividad en la formación fue 35% mayor que el año previo, con 23.786 etapas de fractura realizadas. Además, la longitud promedio de las ramas laterales en pozos de petróleo y gas alcanzó los 3.085 metros, un 7% más que en 2024. Mientras los pozos de petróleo completados crecieron 17% hasta 381, los de gas cayeron 8%, hasta 60.
El informe concluye que la expansión del shale sostiene los nuevos máximos productivos y confirma un cambio de prioridades en la inversión del sector, con foco creciente en proyectos petroleros como motor del desarrollo hidrocarburífero argentino.



