El Gobierno nacional profundizó este viernes su agenda con las provincias con una visita a Catamarca del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, quienes firmaron junto a los gobernadores Raúl Jalil y Elías Suárez el convenio que habilita la ejecución del Acueducto Albigasta, una obra que atravesará Catamarca y Santiago del Estero.
El proyecto contempla una inversión de $99.769 millones y alcanzará a unos 35.900 habitantes de ambas provincias. La primera etapa incluye la construcción de dos plantas potabilizadoras y cerca de 50 kilómetros de acueductos, con un plazo estimado de ejecución de 36 meses.
La infraestructura tendrá un doble impacto: permitirá mejorar el abastecimiento de agua para las poblaciones de la región y, al mismo tiempo, ampliar la disponibilidad del recurso para productores del este catamarqueño y santiagueño, una zona que enfrenta dificultades estructurales vinculadas al acceso al agua.
La obra será financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y forma parte de un proceso que comenzó en enero de 2025, cuando Catamarca y Santiago del Estero solicitaron formalmente al Ejecutivo nacional avanzar con el proyecto. Durante ese año se desarrolló el proceso licitatorio internacional y se realizó la apertura de ofertas.
Durante el acto, Santilli defendió la articulación entre Nación y provincias y sostuvo que la infraestructura puede desarrollarse mediante inversión privada y financiamiento de organismos multilaterales, en línea con el esquema económico que impulsa la administración de Javier Milei.
Pero detrás de la firma existe también un escenario político que comienza a tomar mayor dimensión. La actividad se produjo mientras se multiplican las conversaciones entre el Gobierno nacional y los mandatarios provinciales, en un contexto atravesado por las elecciones de 2027.
La Casa Rosada busca transmitir que la gestión y el vínculo con las provincias pueden avanzar aun en medio de las diferencias políticas. En esa estrategia, la infraestructura aparece como uno de los instrumentos para generar acuerdos y fortalecer relaciones con gobernadores que pueden resultar relevantes en las negociaciones que se avecinan.
En Catamarca, además, la situación política de Jalil tiene una particularidad. El gobernador no podrá aspirar a una nueva candidatura para ese cargo el próximo año y dentro del peronismo ya comenzaron a moverse distintas alternativas para definir su sucesión.
El escenario también alcanza a Santiago del Estero. El gobernador Elías Suárez responde políticamente al senador Gerardo Zamora, quien mantiene una posición alineada con la conducción nacional del peronismo y participó esta semana de una cumbre partidaria en Buenos Aires.
La agenda de la comitiva nacional no se limitó al Acueducto Albigasta. También incluyó conversaciones sobre rutas nacionales y la cancelación de deudas recíprocas entre el Estado nacional y Catamarca, con la participación de funcionarios vinculados al área de Infraestructura y Vialidad Nacional.
De esta manera, una obra destinada a mejorar el acceso al agua en dos provincias del norte argentino se convirtió también en una señal del nuevo escenario de diálogo entre Nación y gobernadores.
Con las elecciones de 2027 cada vez más presentes en las conversaciones políticas, la gestión, las obras y los acuerdos financieros comienzan a ocupar un lugar central en una negociación federal que todavía está en construcción.

