El Gobierno salió a defender con firmeza el proyecto para bajar la edad de imputabilidad, una iniciativa que fue incorporada al temario de las sesiones extraordinarias del Congreso, previstas entre el 2 y el 27 de febrero. El encargado de marcar la postura oficial fue el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, quien cuestionó duramente el régimen penal juvenil vigente y aseguró que el sistema actual genera impunidad.
“El régimen actual es malísimo. Es injusto para la víctima y también para el menor, que vuelve a la calle”, sostuvo el funcionario, al remarcar que la normativa en vigencia data de 1980 y ya no refleja la realidad social actual. “No estamos en 1980, estamos en 2026, con un mundo totalmente distinto”, afirmó.
En declaraciones radiales, Cúneo Libarona insistió en que el proyecto apunta a corregir una situación que considera insostenible. “Basta de impunidad. El que las hace, las paga. El que comete un delito de mayores, debe tener pena de mayores”, señaló, al tiempo que destacó que la propuesta fue analizada y debatida con jueces y fiscales.
El ministro puso el foco en el crecimiento del delito juvenil y en el uso de menores por parte de adultos para cometer ilícitos. “Hay muchísima criminalidad de menores, mucho delito y mucha impunidad, y eso no se puede tolerar”, remarcó. Según explicó, muchos jóvenes quedan fuera del sistema penal bajo el argumento de que no comprenden la criminalidad de sus actos.
En ese sentido, fue tajante: “Tuvimos hechos sangrientos cometidos por chicos de 12 a 15 años que comprenden perfectamente lo que hacen”. Y agregó: “Hoy hay delitos tremendos, con dolo, con voluntad, con violencia extrema”.
Cúneo Libarona también comparó la legislación argentina con la de otros países. “En la legislación mundial la edad es inferior. En Inglaterra es bajísima y en los países vecinos también es mucho más baja. Tenemos que aggiornarnos a la realidad que estamos viviendo”, sostuvo.
Desde el Ejecutivo aseguran que el objetivo del proyecto no es solo endurecer las penas, sino construir un sistema que garantice justicia, tanto para las víctimas como para los menores involucrados. “Lo que me interesa es que haya justicia. La ley está muy contemplada, revisada y discutida”, concluyó el ministro.



