Organizaciones sociales y de izquierda se enfrentaron nuevamente con efectivos policiales durante una protesta frente al Palacio Legislativo. La marcha terminó con corridas, empujones y tensión.
En una nueva jornada de protestas frente al Congreso, jubilados, movimientos sociales y agrupaciones de izquierda volvieron a movilizarse este miércoles en reclamo de mejoras urgentes en el sistema previsional. La marcha, que partió desde el Palacio Legislativo hacia la Plaza de Mayo, estuvo atravesada por momentos de tensión cuando efectivos de la Policía de la Ciudad intentaron impedir el avance de las columnas, aplicando el protocolo antipiquetes.
El reclamo central fue por un aumento de la jubilación mínima a $1.250.000, la devolución del sistema de movilidad jubilatoria y la restitución total de medicamentos a través del PAMI. Las organizaciones también denunciaron el vaciamiento del organismo y la creciente pérdida de acceso a tratamientos médicos por parte de los adultos mayores.
La manifestación fue acompañada por trabajadores de fábricas como Georgalos y Secco, referentes estudiantiles y organismos de derechos humanos, que sumaron sus reclamos a la consigna de «unidad de todas las luchas en pie», en rechazo al ajuste del gobierno y a las medidas impulsadas por el FMI.
En distintos tramos del recorrido, principalmente sobre avenida de Mayo, se registraron forcejeos con las fuerzas de seguridad, que montaron un fuerte operativo para impedir los cortes totales. Hubo vallados en torno al Congreso y bloqueo de calles clave, lo que generó complicaciones en el tránsito y tensiones con los manifestantes.
La jornada tuvo como telón de fondo el creciente malestar por los vetos presidenciales a leyes votadas por el Congreso, entre ellas la moratoria previsional, que fue una de las consignas destacadas de la marcha. Las organizaciones señalaron que el ajuste golpea con particular dureza a los jubilados, y exigieron que se reviertan las políticas de recorte y represión.



