El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, brindó precisiones sobre el proceso de extradición de “Pequeño J”, el joven acusado de integrar una organización narco y señalado como uno de los responsables del triple crimen de Florencio Varela. Según explicó, si bien Perú ya aprobó el pedido realizado por la Justicia argentina, el traslado aún podría demorar entre uno y dos meses, ya que restan instancias judiciales en el país vecino.
Alonso detalló que ahora se aguarda una definición de la Corte peruana, que deberá resolver bajo qué figuras penales se concretará la extradición. En ese marco, aclaró que la Argentina solicitó el traslado por homicidio, narcotráfico y trata de personas, lo que requiere una fundamentación formal ante las autoridades judiciales peruanas.
El funcionario señaló que el juez de la causa, Jorge Rodríguez, pidió la extradición “por el máximo de los delitos”, mientras continúa el análisis de una gran cantidad de pruebas recolectadas durante la investigación. El peritaje de teléfonos celulares y otros elementos secuestrados sigue aportando información clave, lo que amplía el volumen de datos incorporados al expediente.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, “Pequeño J” habría llegado desde Perú siendo menor de edad y se habría integrado rápidamente a una estructura narco organizada, con una jerarquía interna definida. Alonso explicó que dentro de la banda existían roles identificados como “Papa”, “Abuelo” y “Tío”, vinculados a distintas etapas de la cadena delictiva, desde la producción hasta el contrabando y la exportación de cocaína.
En territorio bonaerense, el acusado está señalado como responsable de puntos de venta de droga en la zona de Flores, especialmente en los sectores conocidos como 21 y 24, con intentos de expansión hacia Florencio Varela. Según precisó el ministro, en ese distrito funcionaban espacios de reunión desde donde los vendedores salían a comercializar estupefacientes, aunque no se trataba de bocas fijas de expendio.
Respecto del móvil del triple crimen, Alonso indicó que la principal hipótesis lo vincula con el robo de una cantidad significativa de droga perteneciente a otros integrantes de la organización. Si bien inicialmente se habló de un faltante mayor, no se descarta que parte del cargamento haya sido sustraído por miembros de la propia banda.
En cuanto al estado de la causa, el ministro confirmó que hay 12 personas detenidas, tres prófugos y ahora “Pequeño J” a la espera de extradición, un paso que consideró fundamental para terminar de reconstruir la trama criminal.
En paralelo, Alonso se refirió al debate sobre la Ley Penal Juvenil y descartó que bajar la edad de imputabilidad sea una solución efectiva contra el delito, al sostener que el problema requiere respuestas más amplias y estructurales.



