El piloto argentino Franco Colapinto protagonizó una jornada histórica al manejar el Lotus E20 en plena Ciudad de Buenos Aires, en el marco de un road show que marcó el regreso de la Fórmula 1 al país después de 14 años.
Durante su presentación, el joven corredor recorrió tramos de la Avenida del Libertador y la Avenida Sarmiento, donde miles de fanáticos se acercaron para vivir de cerca una experiencia única. El evento permitió volver a escuchar el sonido característico de un monoplaza en suelo argentino, generando emoción y nostalgia entre el público.
A lo largo de casi 20 minutos, Colapinto ofreció un verdadero espectáculo: aceleraciones, maniobras de precisión y “donuts” formaron parte de una exhibición que combinó destreza y show, despertando la ovación de los presentes.
El modelo que condujo, el Lotus E20, fue uno de los autos más recordados de la temporada 2012 de la Fórmula 1, especialmente por su rendimiento con el finlandés Kimi Räikkönen, quien logró destacadas actuaciones ese año.
La visita de Colapinto tuvo además un valor simbólico: no solo significó el reencuentro del país con la máxima categoría del automovilismo, sino también la posibilidad de que el piloto pueda mostrarse ante su gente, familiares y seguidores en un momento clave de su carrera.
El evento consolidó el entusiasmo del público argentino por la Fórmula 1 y dejó abierta la ilusión de volver a ver más presencia de la categoría en el país.




