El ministro de Economía, Luis Caputo, instó a los empresarios a acompañar la agenda de reformas estructurales que el Gobierno planea implementar en los próximos meses, tras haber completado —según dijo— la fase de estabilización económica. En un mensaje grabado que se transmitió este jueves durante el 61° Coloquio de IDEA, en Mar del Plata, el funcionario defendió el rumbo del plan económico y volvió a descartar una devaluación.
“Hay que tener mayor competitividad, pero no tiene que ser más con devaluación. La forma de ganarla es continuar con lo que estamos haciendo: desregulaciones, baja de impuestos, reforma laboral, tributaria y financiamiento a tasas más razonables”, sostuvo Caputo.
El titular del Palacio de Hacienda aseguró que el Gobierno de Javier Milei “dejó atrás un modelo de déficit fiscal financiado con impuestos, deuda y emisión monetaria”, al que responsabilizó por la depreciación del peso, las devaluaciones y la pérdida de poder adquisitivo.
“Pudimos hacerlo sin romper contratos, sin congelar depósitos, sin devaluar ni entrar en default, como se hizo en el pasado. Hoy estamos en un contexto económico mucho más previsible”, afirmó.
Segunda etapa: reformas laboral y tributaria
Desde Washington, donde mantiene reuniones con organismos internacionales, Caputo adelantó que el Ejecutivo pondrá en marcha la segunda etapa del plan económico, centrada en dos grandes ejes: la reforma laboral y la reforma tributaria.
“La reforma laboral es fundamental. Venimos de un régimen arcaico, rígido e imprevisible. Necesitamos uno más ágil y que termine con la industria del juicio, que solo beneficia a unos pocos”, señaló. Sobre el esquema impositivo, anticipó que implicará “la eliminación de muchos impuestos y la baja de otros”, además de incentivos para fomentar el ahorro interno.
Caputo subrayó que el Estado ya no registra déficit fiscal y que los recursos se destinarán a promover la inversión privada. “Sé que para muchos es difícil porque venimos de años de una economía cerrada, pero hay que pensar en construir un nuevo país. Es fundamental para los 45 millones de argentinos”, concluyó.



