En medio de las impugnaciones que surgieron contra la senadora electa por Río Negro, Lorena Villaverde, la ministra de Seguridad y futura jefa del bloque oficialista en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, salió a respaldarla públicamente y aseguró que no existe ningún obstáculo legal para que asuma su banca.

Durante una conferencia ofrecida en Buenos Aires, Bullrich calificó de “estrictamente políticas” las objeciones presentadas por sectores opositores y remarcó que la dirigente rionegrina no registra condenas penales. “Su certificado de antecedentes es claro. Está en condiciones de asumir”, sostuvo ante los medios.

La ministra subrayó que la Constitución establece parámetros precisos para excluir a un legislador y que esos criterios —según afirmó— no se aplican al caso de Villaverde. “En este país se ha intentado instalar la idea de culpabilidad por pertenecer a otro espacio político. Pero para impedir que alguien ocupe un cargo tiene que haber una condena firme. No es el caso”, insistió. La decisión final se votará el próximo viernes en el recinto.

Bullrich aprovechó su intervención para cuestionar la situación judicial de referentes peronistas y contrastarla con la de Villaverde. Mencionó al exgobernador chaqueño Jorge Capitanich, a quien vinculó con responsabilidades políticas en el contexto del femicidio de Cecilia Strzyzowski, y también al diputado Martín Soria, a quien señaló por una causa penal vinculada a la falsificación de documentos familiares. Según la ministra, estos antecedentes muestran una “doble vara” en el debate sobre la ética pública.

En el tramo final de la conferencia, y acompañada por su sucesora Alejandra Monteoliva, Bullrich realizó un balance de su gestión en Seguridad. Aseguró que la Argentina tiene hoy la tasa de homicidios más baja del continente, ubicándola en 3,8 por cada 100.000 habitantes, lo que —dijo— representa una caída del 13% respecto del año anterior. “Estamos por debajo de Estados Unidos y cerca de los niveles de Canadá”, afirmó.

La ministra también destacó la situación en Rosario tras la puesta en marcha del Plan Bandera. Señaló que los asesinatos se redujeron un 65% y que la presencia de fuerzas federales permitió recuperar la actividad cotidiana. “El fin de semana hubo turismo y movimiento en la ciudad. La gente volvió a circular con tranquilidad”, aseguró.

Con el debate político encendido y la votación a la vuelta de la esquina, el oficialismo cerró filas detrás de Villaverde, mientras la oposición mantiene sus objeciones y anticipa un fuerte cruce institucional para los próximos días.