Manuel Adorni presentó este sábado su renuncia como jefe de Gabinete, en lo que representa uno de los cambios políticos más relevantes desde el inicio de la gestión de Javier Milei. La decisión llega después de varios meses de fuerte desgaste provocado por la causa judicial que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito.
El Presidente regresó al país tras su viaje a España y recibió a Adorni en la Quinta de Olivos, donde el funcionario le entregó formalmente su renuncia. Según trascendió desde la Casa Rosada, Milei estaría dispuesto a aceptar la salida, pese a haber sostenido públicamente a su colaborador durante toda la crisis.
Fue a través de las redes sociales que luego que se confirmará la decisión del ahora ex Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se dio a conocer la carta de renuncia presentada al presidente Javier Milei:



La situación de Adorni se había vuelto cada vez más compleja a medida que avanzaban las investigaciones judiciales y crecía la presión política desde la oposición y también desde sectores aliados del oficialismo. En las últimas semanas, distintos dirigentes habían reclamado que abandonara el cargo para evitar que el caso siguiera afectando la agenda del Gobierno.
Dentro del propio Ejecutivo también comenzó a consolidarse la idea de que su continuidad era insostenible. De acuerdo con fuentes oficiales, la discusión ya no pasaba por si Adorni debía irse, sino por quién sería el encargado de reemplazarlo en la conducción de la Jefatura de Gabinete.
El nombre que reúne mayor consenso para sucederlo es el del ministro del Interior, Diego Santilli, aunque también aparecen como alternativas el canciller Pablo Quirno y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. La decisión final quedará en manos de Javier Milei.
Adorni fue uno de los funcionarios de mayor confianza del Presidente. Primero ocupó el cargo de vocero presidencial y luego asumió la Jefatura de Gabinete, convirtiéndose en una de las principales caras políticas del Gobierno y en uno de los dirigentes con mayor exposición pública.
Su salida marca el final de una extensa crisis política que atravesó al oficialismo durante los últimos meses. Milei resistió reiterados pedidos de renuncia, sostuvo públicamente a su colaborador y defendió su permanencia incluso cuando crecían las críticas dentro de la propia coalición gobernante.
Ahora el Gobierno enfrenta el desafío de reorganizar su esquema político en un momento clave de la gestión, con la necesidad de recuperar la iniciativa y cerrar un conflicto que dominó buena parte de la agenda pública durante las últimas semanas. La definición sobre el nuevo jefe de Gabinete podría conocerse en las próximas horas.





