Esta vez fue la última.
Lionel Messi jugó su partido final con la Selección argentina y cerró este martes en el Monumental una historia que comenzó hace 21 años. Argentina derrotó 3-0 a Benín, pero el resultado fue apenas una parte de una noche construida alrededor de la despedida del número 10.
Messi se fue como tantas veces jugó: siendo protagonista.

Participó en los tres goles argentinos. Ejecutó el córner que terminó en el tanto de Nicolás Otamendi, intervino en la combinación que desembocó en el golazo de Nico Paz y convirtió de penal el tercero.
Fue su gol número 126 con la Selección. El último.

Más de 85 mil personas ocuparon el Monumental para acompañarlo. Messi ingresó al campo de juego junto a sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro. Desde uno de los palcos lo siguieron su esposa, Antonela Roccuzzo, y su madre, Celia Cuccittini.
La emoción apareció incluso antes de que comenzara a rodar la pelota.
Durante la interpretación del Himno Nacional, a cargo del excombatiente de Malvinas Fabio Santana, Messi no pudo esconder lo que significaba ese momento. Tampoco Lionel Scaloni, otro de los protagonistas fundamentales del ciclo más exitoso de la historia reciente argentina.
Después llegó una imagen preparada especialmente para él.
A los 10 minutos, el partido se detuvo.
El Monumental entero se levantó para ovacionar al dueño de esa camiseta. Hubo aplausos, fuegos artificiales y también el reconocimiento de los jugadores de Benín, que se acercaron a saludar al capitán argentino.
Después hubo que jugar. Y Messi jugó.
Un gol para la última noche
Benín consiguió durante el primer tiempo algo que parecía difícil en semejante contexto: competir y complicar a Argentina. El equipo africano se defendió con orden y el arquero Marcel Dandjinou frustró varios intentos del capitán. Messi buscó el gol de diferentes maneras: remató desde afuera, probó de tiro libre, llegó dentro del área y estuvo cerca con una volea.
Argentina también sufrió algunos contragolpes y Emiliano “Dibu” Martínez debió intervenir para evitar que la visita sorprendiera. El primer tiempo terminó 0-0. La historia cambió apenas comenzó el complemento.
A los 47 minutos, Messi ejecutó un córner desde la izquierda y Nicolás Otamendi apareció para convertir el 1-0. El defensor también disputaba su último encuentro con la Selección y poco después dejó el campo en medio de una ovación.
A los 61 llegó el segundo. Nico Paz, recién ingresado, combinó con Messi y sacó un zurdazo que terminó junto al palo derecho para establecer el 2-0.
Faltaba todavía la imagen que todos habían ido a buscar. A los 70 minutos, una infracción sobre Agustín Giay terminó en penal para Argentina. La pelota fue de Messi.
El capitán tomó distancia y definió de zurda para convertir el 3-0 y su gol número 126 con la camiseta argentina. Sus compañeros corrieron a abrazarlo.

El Monumental volvió a explotar. Era el último gol de Lionel Messi con la Selección.
Todavía pudo haber otro. Sobre el cierre tuvo una definición que terminó entre la intervención del arquero y el palo. Y la última jugada del encuentro también quedó en sus pies: un tiro libre desde la puerta del área que se fue por encima del travesaño.
Después llegó el pitazo final. Los futbolistas argentinos y los jugadores de Benín fueron a buscarlo. La pelota del partido terminó en las manos del 10.
21 años después
Messi terminó su historia con la Selección mayor con 208 partidos y 126 goles.
Detrás quedaron más de dos décadas en las que pasó por prácticamente todos los estados posibles con la camiseta argentina: la irrupción de aquel adolescente extraordinario, las finales perdidas, las críticas, una primera despedida, el regreso y finalmente la etapa de las grandes conquistas.
Su recorrido con las selecciones argentinas incluyó el Mundial Sub 20 de 2005, la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, las Copas América de 2021 y 2024, la Finalissima 2022 y el Mundial de Qatar 2022.
Pero la última noche no estuvo construida solamente alrededor de los números.
Hubo un show de drones, música y homenajes. Soledad Pastorutti cantó especialmente para él y Messi tomó la palabra ante el estadio que acababa de verlo vestir por última vez la camiseta argentina.
También hubo lugar para uno de los momentos más personales de la noche, cuando recordó a su padre, fallecido recientemente.
Entonces el partido dejó definitivamente de ser un partido.
Argentina comenzará ahora otra etapa. Vendrán nuevos jugadores, la Copa América 2028 y el camino hacia el Mundial 2030. Por primera vez en más de dos décadas, ese recorrido ya no tendrá a Lionel Messi dentro de la cancha.
El fútbol argentino tendrá que acostumbrarse a esa ausencia.
Porque durante 21 años hubo una certeza cada vez que jugaba la Selección: en algún lugar del campo estaba el número 10.
Este martes, en el Monumental, Lionel Messi hizo su último gol, recibió su última ovación y jugó sus últimos minutos con la camiseta argentina.
Después de 208 partidos, se terminó el tiempo de verlo jugar con la Selección.
La historia, en cambio, recién empieza a convertirse en recuerdo.

