Francia se convirtió en el primer país de la Unión Europea en aprobar una ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años. La iniciativa fue respaldada por amplia mayoría en la Asamblea Nacional y el Senado, en el marco de una política impulsada por el presidente Emmanuel Macron para reforzar la protección de niños y adolescentes en el entorno digital.
La norma establece que las plataformas de redes sociales deberán implementar sistemas de verificación de edad autorizados por las autoridades francesas. Además, dispondrán de cuatro meses para cerrar las cuentas que pertenezcan a usuarios menores de 15 años una vez que la ley entre en vigor.
El objetivo de la legislación es reducir la exposición de los menores a contenidos perjudiciales, el ciberacoso, las conductas adictivas y otros riesgos asociados al uso intensivo de las redes sociales. El Gobierno francés sostiene que la medida busca proteger la salud mental y el desarrollo de los adolescentes.
La prohibición no contempla sanciones para los menores ni para sus familias. La responsabilidad de cumplir con la normativa recaerá sobre las empresas tecnológicas, que deberán impedir la creación de nuevas cuentas y bloquear las ya existentes cuando correspondan. También quedarán excluidos de la restricción los servicios con fines educativos, científicos o de interés público, como enciclopedias digitales y determinadas plataformas de aprendizaje.
Si supera las instancias legales pendientes, la ley entrará en vigor el 1 de septiembre de 2026, antes del inicio del nuevo ciclo escolar en Francia. No obstante, la iniciativa ya generó cuestionamientos por parte de organizaciones y especialistas, que advierten sobre los desafíos técnicos para verificar la edad de los usuarios, los posibles impactos sobre la privacidad y la compatibilidad de la norma con la legislación de la Unión Europea.

