

Nos dijeron que había que ser felices. Que la felicidad era una meta, un estado al que había que llegar y, si era posible, quedarse a vivir ahí. Como si se tratara de un lugar estable, sin fisuras, sin sobresaltos. Y así empezamos a buscarla con ansiedad, midiendo la vida por momentos de euforia y descartando todo lo que no encajara con esa idea.
Pero la felicidad no funciona así. No es un fin en sí mismo ni un estado permanente. La felicidad aparece cuando vivimos la vida que deseamos, cuando lo que hacemos tiene sentido para nosotros, incluso cuando no todo sale bien. No se la persigue; se la encuentra, casi sin darse cuenta, en el camino que elegimos transitar.
Si viviéramos felices las veinticuatro horas del día, la felicidad se volvería invisible.
Pasaría a la transparencia. No la registraríamos. Como el aire que respiramos, solo notaríamos su ausencia. Porque toda experiencia necesita contraste para existir, y la felicidad no es la excepción.
Ahí es donde entra la nota discordante. Ese instante en el que algo se quiebra, en el que aparece la tristeza, el fracaso, la pérdida. El momento en que las cosas no salen como esperábamos. La muerte que irrumpe y nos recuerda, sin palabras, el valor de estar vivos. No como castigo, sino como recordatorio.
La tristeza no es el enemigo de la felicidad. Es su contrapunto. Es la pausa que le da profundidad a la melodía. Sin esos momentos incómodos, la vida sería una sucesión plana de días iguales, sin relieve, sin sentido. La nota discordante es la que nos obliga a escuchar de nuevo, a valorar lo que antes dábamos por hecho.
Tal vez el error no esté en querer ser felices, sino en negar todo lo demás. Porque es justamente aquello que duele, que desacomoda, que interrumpe, lo que nos devuelve la dimensión real de lo que importa.
La felicidad no vive en la ausencia de tristeza, sino en la capacidad de reconocerla cuando llega… y aun así elegir seguir viviendo con sentido.

Autor: Ariel Gabrielli, Licenciado en Creatividad Educativa | Diseñador de Procesos Transformacionales | Agile Coach



