El mercado reaccionó con alivio y una dosis de entusiasmo moderado tras el anuncio del Gobierno de que la Argentina volverá a financiarse en dólares a través de un nuevo bono con vencimiento en 2029. La noticia se interpretó como un gesto de normalización financiera y un paso inicial hacia el eventual regreso a los mercados internacionales, algo que los operadores ven como una señal necesaria para estabilizar expectativas.

En las primeras horas de la jornada, el movimiento se reflejó de inmediato en los activos argentinos. El riesgo país descendió 14 puntos y se ubicó en 620 unidades, mientras los bonos en dólares avanzaban hasta 2% y algunas acciones locales listadas en Wall Street mostraban mejoras de hasta 2,4%, con Loma Negra e Irsa entre las más destacadas. A nivel doméstico, el S&P Merval no logró sostener las subas iniciales y retrocedía levemente, aunque sin perder el tono positivo que dominó la apertura.

El anuncio también tuvo impacto en el frente cambiario. El dólar oficial minorista cayó cinco pesos en el Banco Nación, mientras que el tipo de cambio mayorista acompañó la tendencia bajista. En el mercado financiero, el dólar MEP retrocedía 0,1% hasta $1469 y el contado con liquidación se mantenía estable alrededor de los $1510.

El Tesoro buscará colocar un bono en moneda extranjera para captar dólares en el mercado local y así cubrir parte de los vencimientos por US$4300 millones que operan en enero. Aunque el país aún está lejos de alcanzar el nivel de riesgo requerido para emitir en los mercados internacionales —aproximadamente 450 puntos—, la estrategia oficial apunta a aprovechar la liquidez en dólares disponible en el sistema local y comenzar a reconstruir la curva de deuda en moneda dura.

Entre analistas y operadores, el tono fue mayoritariamente favorable. El equipo de Research de Adcap destacó que el cupón de 6,5% convierte al instrumento en una alternativa atractiva frente a los bonos reestructurados durante la gestión Guzmán, especialmente si, como proyecta el mercado, el rendimiento final se aproxima al 10%. Por su parte, Eric Ritondale, economista jefe de Puente, consideró que el Tesoro estaría en condiciones de renovar los US$1200 millones que vencen de los Bonar Ley Local 2029 y 2030, e incluso captar fondos adicionales gracias a la abundante liquidez dolarizada.

Los operadores coinciden en que, más allá del monto que se consiga, la lectura política y financiera del movimiento será clave: el Gobierno podrá mostrar la operación como un primer paso concreto hacia la reapertura del financiamiento en dólares, algo que los mercados esperaban desde hace meses y que podría contribuir a reducir la volatilidad en la transición hacia 2025.