
La tragedia en Venezuela continúa agravándose. Las autoridades elevaron este viernes a 920 la cifra de personas fallecidas y a 3.360 la de heridos como consecuencia de los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país el miércoles y provocaron una destrucción sin precedentes en varias ciudades.
El nuevo balance fue informado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien además confirmó que al menos 170 personas continúan atrapadas entre los escombros, por lo que el número de víctimas podría seguir aumentando con el avance de las tareas de rescate.
La Guaira continúa siendo la zona más castigada por la catástrofe. Allí colapsaron más de un centenar de edificios y cientos de viviendas sufrieron daños estructurales, obligando al despliegue de maquinaria pesada y brigadas especializadas para remover toneladas de escombros.

La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, recorrió durante la jornada las áreas más afectadas y supervisó el operativo de emergencia, mientras el Gobierno mantiene vigente el estado de emergencia decretado tras los sismos.
Más de un centenar de equipos de rescate trabajan de manera ininterrumpida en la búsqueda de sobrevivientes. Bomberos, personal de Protección Civil, militares y voluntarios realizan tareas de localización con perros especializados, cámaras térmicas y maquinaria pesada.
En paralelo, comenzó a arribar ayuda internacional procedente de distintos países. Aviones sanitarios transportan medicamentos, hospitales móviles, alimentos, agua potable, insumos médicos y equipos especializados para reforzar las tareas de asistencia.

Estados Unidos anunció el envío de apoyo militar y logístico para colaborar con las operaciones humanitarias, luego de que las autoridades venezolanas solicitaran asistencia internacional frente a la magnitud del desastre.
Además, el Departamento del Tesoro estadounidense informó una flexibilización temporal de determinadas sanciones económicas para facilitar las operaciones financieras vinculadas exclusivamente con la ayuda humanitaria destinada a Venezuela.
Durante las próximas horas también se sumarán brigadas internacionales de rescate, integradas por especialistas en búsqueda y salvamento urbano, que trabajarán junto a los equipos venezolanos para intentar localizar a las personas que permanecen desaparecidas.
Las autoridades mantienen la alerta por posibles réplicas y pidieron a la población evitar acercarse a edificios dañados, ya que muchas estructuras presentan riesgo de derrumbe.
Con 920 muertos confirmados, 3.360 heridos y cientos de familias que aún esperan noticias de sus seres queridos, Venezuela enfrenta una de las peores tragedias naturales de su historia reciente, mientras el país concentra todos sus esfuerzos en rescatar sobrevivientes y asistir a los miles de damnificados.




