La muerte del niño generó una fuerte conmoción en Comodoro Rivadavia y derivó en la detención de su madre y de su padrastro, quienes fueron imputados inicialmente por homicidio agravado.

La investigación por la muerte de Ángel López, el niño fallecido en Comodoro Rivadavia, sumó en las últimas horas un nuevo giro luego de que el Cuerpo Interdisciplinario Forense confirmara la causa del fallecimiento y abriera la posibilidad de modificar las imputaciones contra la madre y el padrastro del menor.

Según determinaron los especialistas, el niño murió como consecuencia de un cuadro infeccioso complejo con compromiso multiorgánico. A partir de esa conclusión médica, la fiscalía comenzó a evaluar cambios en la calificación legal del expediente.

Hasta el momento, la causa avanzaba bajo la hipótesis de un presunto contexto de violencia y maltrato infantil, luego de que las primeras pericias detectaran lesiones y hematomas en distintas partes del cuerpo del menor. Con la nueva evaluación forense, los investigadores buscan determinar si existió abandono de persona, negligencia en la atención médica o si la enfermedad detectada convivía con otras situaciones de violencia previas.

La muerte del niño generó una fuerte conmoción en Comodoro Rivadavia y derivó en la detención de su madre y de su padrastro, quienes fueron imputados inicialmente por homicidio agravado. En paralelo, la familia de Ángel López mantiene fuertes cuestionamientos sobre el desarrollo de la investigación y sostiene que el menor habría atravesado situaciones de violencia antes de morir.

En las últimas horas también creció el reclamo por la demora en el traslado del cuerpo del niño. Familiares y allegados realizaron publicaciones en redes sociales y campañas públicas para exigir avances judiciales y pedir justicia.

Mientras continúan las pericias y las declaraciones testimoniales, la fiscalía deberá definir ahora si mantiene la acusación original o si modifica el encuadre judicial de la causa en función de los nuevos informes médicos.