El gobierno de Neuquén comenzó a entregar los primeros 300 créditos hipotecarios no bancarios del programa Neuquén Habita, destinado a familias que buscan construir, ampliar o refaccionar su vivienda. La iniciativa, financiada con recursos provinciales, registra además 1.300 solicitudes preaprobadas y más de 4.000 postulaciones, con alcance en 20 localidades de las siete regiones de la provincia.
La entrega fue encabezada por el gobernador Rolando Figueroa, quien anunció una nueva alternativa de financiamiento para las personas que todavía están pagando el terreno donde desean construir. La medida busca resolver una de las dificultades para acceder a los créditos, ya que la línea destinada a viviendas nuevas exige contar con un lote propio escriturado.

Según explicó el mandatario, quienes tengan un terreno hipotecado o mantengan una deuda pendiente por su adquisición podrán solicitar fondos adicionales para cancelarla. Una vez completado ese trámite, estarán en condiciones de avanzar con el préstamo destinado a la construcción de la vivienda, sin necesidad de iniciar una nueva solicitud.
“Estamos lanzando un adicional con un solo trámite, el mismo que hicieron ustedes, para que los vecinos que tienen un terreno hipotecado o que todavía lo están pagando y no pueden acceder al préstamo reciban los fondos para cancelarlo”, señaló Figueroa durante el acto.
La Provincia informó que el programa cuenta con 1.000 créditos adjudicados, aunque en el detalle operativo precisó que 300 familias ya comenzaron a recibir el primer desembolso y otras 700 se encuentran a la espera de completar la presentación de los planos de sus viviendas. Para facilitar esa instancia, se ofrecen prototipos habitacionales y asistencia de profesionales mediante un trabajo conjunto con el Colegio de Arquitectos.

Cuánto dinero se puede solicitar y cuáles son los requisitos
Neuquén Habita dispone de dos líneas de financiamiento destinadas a viviendas únicas y de ocupación permanente. Ambas cuentan con asistencia técnica del Banco Provincia del Neuquén (BPN), aunque los préstamos se otorgan mediante un esquema público no bancario.
La primera línea permite financiar la construcción de una vivienda nueva sobre un terreno propio escriturado. Los montos disponibles van de $75 millones a $150 millones, pueden cubrir hasta el 100% del presupuesto de obra y tienen un plazo máximo de devolución de 20 años.
Para acceder a esta modalidad, los ingresos mínimos aproximados del grupo familiar deben ubicarse entre $1,3 millones y $2,6 millones mensuales, según el monto solicitado. El programa establece además un límite de ingresos netos de $6,5 millones por mes para quienes deseen acceder al financiamiento.
La segunda línea está destinada a la ampliación y refacción de viviendas existentes que cuenten con escritura. En este caso, los créditos van de $30 millones a $75 millones, con un plazo de devolución de hasta 10 años e ingresos mínimos requeridos de entre $950.000 y $2,4 millones mensuales, de acuerdo con el financiamiento solicitado.

En ambas modalidades se aplica una tasa nominal anual del 2%, con capital ajustable por la Unidad de Vivienda (UVI). Esto significa que el capital adeudado se actualiza conforme a la evolución de esa unidad, por lo que el costo del préstamo no queda determinado únicamente por la tasa de interés anunciada.
El programa establece que la cuota mensual no puede superar el 30% de los ingresos netos del grupo familiar. Además, permite que cada beneficiario elija a los profesionales, constructores y proveedores que participarán en la ejecución de su proyecto habitacional.
Las localidades alcanzadas y el financiamiento provincial
Los primeros créditos aprobados corresponden a familias de 15 localidades: Centenario, Chos Malal, Cutral Co, Huinganco, Junín de los Andes, Neuquén capital, Picún Leufú, Plaza Huincul, Plottier, San Martín de los Andes, San Patricio del Chañar, Villa La Angostura, Villa Pehuenia, Vista Alegre y Zapala.
El programa funciona mediante un mecanismo de recupero de fondos. Las cuotas abonadas por los beneficiarios regresan al Fondo Neuquino para la Vivienda, desde donde se prevé reinvertir los recursos en nuevos créditos para otras familias.
Durante la presentación, Figueroa aseguró que la provincia tiene actualmente 15.000 soluciones habitacionales en marcha, sin incluir los préstamos hipotecarios. El gobernador vinculó esa cifra con la política de inversión pública provincial y sostuvo que el nuevo esquema permitirá acceder a financiamiento a familias que no reúnen las condiciones exigidas por las entidades bancarias.

La ministra de Infraestructura, Tanya Bertoldi, señaló que Neuquén decidió desarrollar este programa después de las modificaciones realizadas por el Gobierno nacional en las políticas de vivienda y las restricciones al crédito Procrear. Según explicó, la Provincia optó por destinar recursos propios para sostener alternativas de financiamiento habitacional.
En la presentación también participaron el jefe de Gabinete, Juan Luis Ousset; el ministro de Gobierno, Jorge Tobares; los responsables provinciales de Vivienda y Hábitat, Ana Servidio y Gustavo Coatz; el presidente del IPVU-ADUS, Pablo Dietrich; y el titular del BPN, Gabriel Bosco, junto con intendentes, representantes de comisiones de fomento y delegados regionales.

