El secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, afirmó que su país tiene capacidad para defender militarmente las Islas Malvinas ante un eventual ataque y sostuvo que la Argentina no cuenta actualmente con la fuerza necesaria para tomar el archipiélago. Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con el diario británico The Sun, en medio de la renovada tensión entre Buenos Aires y Londres por la soberanía de las islas.
Streeting fue consultado específicamente sobre qué ocurriría si la Argentina enviara buques de guerra o tropas hacia las Malvinas y el Reino Unido tuviera que responder militarmente. El funcionario contestó de manera afirmativa y aseguró que Londres dispone de los recursos necesarios para defender el territorio que administra.
“Los argentinos no tienen la capacidad de tomar las islas. El Reino Unido sí tiene la capacidad de defenderlas”, sostuvo el ministro británico, según las declaraciones difundidas por la prensa de ese país. La afirmación se produjo mientras ambos gobiernos mantienen posiciones enfrentadas sobre la soberanía del archipiélago.
El funcionario también hizo referencia al escenario actual de las Fuerzas Armadas argentinas y marcó una diferencia con la situación de 1982, cuando ambos países protagonizaron el conflicto bélico por las islas. La guerra terminó con la rendición argentina el 14 de junio de ese año y dejó 649 militares argentinos, 255 británicos y tres habitantes de las islas muertos.
Las declaraciones de Streeting llegan después de que el Gobierno de Javier Milei reforzara durante septiembre el reclamo argentino de soberanía. El Presidente volvió a plantear la cuestión de Malvinas en un mensaje al país y anunció medidas vinculadas con las empresas que desarrollan actividades relacionadas con los recursos naturales del archipiélago.
Uno de los puntos de mayor tensión está relacionado con la explotación petrolera en aguas próximas a las islas. El Gobierno argentino cuestionó las actividades desarrolladas bajo control británico y anunció nuevas medidas destinadas a sancionar a empresas que participen en proyectos que Buenos Aires considera ilegítimos por realizarse en un territorio cuya soberanía reclama.
Desde Londres, en tanto, Streeting volvió a defender la posición británica y sostuvo que la voluntad de los habitantes de las islas constituye el eje de la postura de su Gobierno. El ministro había expresado anteriormente que el compromiso británico con las Malvinas era “absoluto e inamovible”, en respuesta a los reclamos realizados por Milei.
La presencia militar británica en el Atlántico Sur también fue ratificada oficialmente este mes. En una respuesta presentada ante el Parlamento británico, el Ministerio de Defensa señaló que mantiene una presencia militar defensiva permanente en las islas, integrada por fuerzas aéreas, terrestres y marítimas, y afirmó que esas capacidades son revisadas de manera constante.
La discusión se produce además en un contexto internacional en el que el Gobierno británico está revisando sus capacidades de defensa frente a distintas amenazas. Durante la entrevista, Streeting identificó a Rusia y al presidente Vladimir Putin como la principal amenaza para el Reino Unido y sostuvo que Londres necesita fortalecer sus Fuerzas Armadas para mantener su capacidad de disuasión.
En paralelo, la Argentina mantiene su reclamo histórico de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. La posición argentina sostiene que la disputa debe resolverse mediante negociaciones bilaterales, mientras que el Reino Unido afirma que su soberanía sobre las islas no está en discusión y reivindica el derecho de los habitantes del archipiélago a decidir su futuro.
Las nuevas declaraciones del secretario de Defensa británico se suman así a una serie de advertencias y cruces diplomáticos registrados durante las últimas semanas. Por ahora, no existe un enfrentamiento militar entre ambos países, pero la cuestión de la soberanía volvió a ocupar un lugar central en la relación bilateral y en el debate político de ambos lados del Atlántico.

