Una tragedia aérea conmociona a Estados Unidos. Un avión de pequeño porte que transportaba a un grupo de paracaidistas se estrelló este domingo por la mañana cerca del Butler Memorial Airport, en la localidad de Butler, Missouri, y provocó la muerte de las doce personas que se encontraban a bordo.
Según informó la Patrulla de Caminos de Missouri, la aeronave había despegado alrededor de las 11:30 de la mañana, pero pocos instantes después intentó regresar al aeropuerto tras presentar inconvenientes durante el ascenso. Sin embargo, perdió altura y terminó impactando en un campo cercano a la pista, donde se incendió casi por completo.
Las víctimas fueron identificadas como el piloto y once personas que se preparaban para realizar saltos en paracaídas. Las autoridades confirmaron que ninguno de los ocupantes logró abandonar la aeronave antes del impacto y que no hubo sobrevivientes.
Los primeros datos de la investigación indican que el avión realizó un giro pronunciado hacia la izquierda poco después del despegue y cayó a unos 300 metros de la pista. Testigos aseguraron haber visto a la aeronave perder potencia antes de precipitarse al suelo envuelta en llamas.
El aparato involucrado fue identificado como un Pacific Aerospace P750, un modelo monomotor turbohélice utilizado habitualmente para actividades de paracaidismo y operaciones de corta distancia. La aeronave operaba para la empresa Skydive Kansas City, que desarrolla sus actividades en el aeropuerto de Butler.
En el lugar trabajaron efectivos de la Patrulla de Caminos de Missouri, bomberos, policías locales y personal de emergencias. La zona permaneció cerrada al tránsito durante varias horas para facilitar las tareas de rescate y la recolección de evidencias.
La investigación quedó a cargo de la Administración Federal de Aviación (FAA) y de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), organismos que intentarán determinar qué provocó la caída de la aeronave y si existieron fallas mecánicas o errores operativos.
Se trata del accidente más grave registrado en las inmediaciones del Butler Memorial Airport desde su inauguración hace más de medio siglo y uno de los siniestros aéreos con mayor cantidad de víctimas en la región en los últimos años.




