Huracán se quedó con un clásico histórico. El Globo derrotó 2-0 a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, por la cuarta fecha del Torneo Clausura, y cortó una racha de 25 años sin triunfos como visitante ante su clásico rival.
El equipo de Parque Patricios volvió a festejar en el estadio Pedro Bidegain por primera vez desde 2001, cuando había conseguido su anterior victoria en ese escenario. El triunfo de este domingo representa apenas la segunda victoria de Huracán en el Nuevo Gasómetro. La gran figura de la tarde fue Jordy Caicedo. El delantero ecuatoriano marcó los dos goles del encuentro y volvió a ser determinante en un clásico, después de haber convertido también en el enfrentamiento anterior entre ambos equipos.
El partido tuvo momentos de mucha tensión y terminó con San Lorenzo jugando con diez futbolistas. Orlando Gill fue expulsado después de una acción que derivó en un tumulto tras el segundo gol de Huracán y la intervención del VAR. El resultado profundizó además el momento complicado que atraviesa San Lorenzo en el comienzo del campeonato. El Ciclón no logró hacerse fuerte como local y volvió a quedar en el centro de las críticas de sus hinchas.
Para Huracán, en cambio, la victoria tiene un valor especial. No solo sumó tres puntos importantes en el Torneo Clausura, sino que consiguió romper una de las rachas más extensas del clásico porteño y volvió a celebrar en territorio de su rival después de un cuarto de siglo. El triunfo quedó así marcado por un dato que trasciende la tabla: Huracán volvió a ganar en el Nuevo Gasómetro después de 25 años y lo hizo con una actuación contundente en uno de los clásicos históricos del fútbol argentino.
