El Senado comenzó a transitar una semana decisiva que podría redefinir parte de la agenda política del Gobierno nacional. Mientras La Libertad Avanza busca avanzar con iniciativas impulsadas por el presidente Javier Milei, la oposición redobla la presión sobre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuya continuidad volvió a quedar bajo discusión en la Cámara alta.

La sesión prevista para el próximo 25 de junio aparece como uno de los escenarios más sensibles para el oficialismo. Allí podrían confluir proyectos considerados prioritarios por el Gobierno junto con el pedido de interpelación presentado por el bloque justicialista contra el funcionario.

La ofensiva opositora está encabezada por el senador José Mayans, quien junto a Anabel Fernández Sagasti y Juliana Di Tullio impulsó una solicitud formal para que Adorni comparezca ante el Senado y responda sobre las denuncias vinculadas a su patrimonio. «Lo vamos a escuchar, pero nosotros consideramos que incurrió en varios delitos«, sostuvo Mayans al referirse a la iniciativa, que además incorpora una moción de censura contra el jefe de Gabinete.

Desde el peronismo argumentan que existen «graves inconsistencias patrimoniales», además de supuestas omisiones, contradicciones y rectificaciones en la información presentada por Adorni ante la Oficina Anticorrupción y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

Uno de los puntos que genera preocupación en el oficialismo es que el pedido de interpelación no requiere pasar por comisiones ni necesita una mayoría agravada para llegar al recinto. Según quedó establecido durante la reunión de jefes de bloque encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, la iniciativa puede ser tratada directamente por el pleno del Senado y requiere únicamente mayoría absoluta para prosperar, es decir, 37 votos afirmativos.

El alivio que consiguió el oficialismo

Por ahora, La Libertad Avanza logró ganar tiempo. La presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, consiguió el compromiso de sectores aliados para evitar una escalada inmediata del conflicto y postergar cualquier definición sobre Adorni durante esta semana. La negociación incluyó conversaciones con legisladores del PRO, la UCR y fuerzas provinciales, que por el momento decidieron no acompañar los planteos más duros impulsados por el kirchnerismo. Sin embargo, en el oficialismo reconocen que se trata de una tregua transitoria.

El acuerdo tiene fecha de vencimiento y dependerá tanto de las decisiones que adopte Milei como de la capacidad del Gobierno para mostrar avances concretos en la agenda legislativa.

La agenda que impulsa Milei

Además del debate sobre la situación del jefe de Gabinete, el oficialismo busca aprovechar la sesión para avanzar con varios proyectos considerados estratégicos. Entre ellos figura la iniciativa de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, promovida por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, así como una serie de pliegos diplomáticos y judiciales que ya cuentan con dictamen favorable. Dentro de ese paquete aparece la prórroga del juez Víctor Pesino en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, una designación que generó cuestionamientos del bloque justicialista debido a fallos vinculados con la reforma laboral. Los siete pliegos judiciales consiguieron respaldo tanto del oficialismo como de sectores dialoguistas, una señal que el Gobierno interpreta como una muestra de que todavía conserva capacidad de negociación en la Cámara alta.

La ley Hojarasca, cada vez más cerca

Otro de los proyectos que podría desembarcar en el recinto es la denominada Ley Hojarasca, una de las iniciativas emblemáticas impulsadas por la administración Milei dentro de su programa de desregulación estatal. La propuesta obtuvo dictamen favorable en un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General y quedó en condiciones de ser debatida por el Senado.

La iniciativa ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y propone eliminar, modificar o actualizar normas consideradas obsoletas dentro del sistema jurídico argentino.

Para el oficialismo, la ley apunta a reducir burocracias, simplificar procedimientos y eliminar regulaciones que perdieron vigencia con el paso del tiempo. La senadora neuquina Nadia Márquez, una de las impulsoras del proyecto, sostuvo que la calidad institucional también implica revisar leyes que ya no cumplen ninguna función práctica. Según explicó, la iniciativa busca ordenar el entramado normativo argentino y construir un Estado más eficiente sin afectar derechos adquiridos. En la misma línea, el senador Agustín Coto afirmó que la propuesta forma parte del proceso de modernización impulsado por Milei y tiene como objetivo eliminar regulaciones que obstaculizan la actividad económica y limitan las libertades individuales.

Una sesión con fuerte contenido político

Con este escenario, la sesión del 25 de junio promete convertirse en mucho más que una discusión legislativa. Por un lado, el Gobierno intentará mostrar capacidad de gestión y avanzar con proyectos centrales de su programa político. Por otro, la oposición buscará capitalizar el desgaste generado por las denuncias que involucran a Adorni y someter al jefe de Gabinete a una de las pruebas políticas más exigentes desde su llegada al cargo.

La cuenta regresiva ya comenzó y, en los pasillos del Senado, todos coinciden en algo: la próxima semana podría marcar un punto de inflexión para la relación entre el oficialismo y sus aliados parlamentarios.