El futuro de Paulo Dybala volvió a quedar envuelto en especulaciones luego de una decisión que rápidamente repercutió en el mundo Boca Juniors. El delantero eligió al británico Kristian Bereit como nuevo representante, en medio de la incertidumbre sobre su continuidad en AS Roma.
La noticia fue oficializada por la agencia KMB Sports, que presentó a Bereit y a Carlos Novel como los encargados de manejar la carrera del campeón del mundo. El movimiento no pasó desapercibido en Argentina: el empresario mantiene vínculos directos con Boca y participó en distintas operaciones recientes del club.
Bereit, radicado en Manchester, trabaja actualmente con futbolistas del plantel xeneize como Santiago Ascacíbar, Tomás Belmonte y Gonzalo Gelini. Además, intervino en las llegadas de Sergio Romero, Marcos Rojo y Ander Herrera, y también en la transferencia de Aaron Anselmino al Chelsea FC.
La decisión de Dybala aparece en un momento sensible. Su contrato con Roma finaliza el próximo 30 de junio y, hasta ahora, no existe un acuerdo para extender el vínculo. El propio atacante reconoció días atrás que todavía no recibió un llamado formal del club italiano para discutir una renovación.
“No sé nada, yo también quisiera saberlo”, expresó el cordobés tras el triunfo ante Parma, en declaraciones a Sky Sports Italia. Incluso deslizó que podría haber disputado su último clásico con la camiseta romana frente a los hinchas del Olímpico.
Mientras tanto, la dirigencia de Roma analiza una propuesta de renovación con una importante reducción salarial. Según trascendió en medios italianos, el club buscaría extender el contrato por una temporada, aunque con un esquema basado en bonos por rendimiento y objetivos deportivos.
En paralelo, el nombre de Dybala sigue generando expectativa en Boca. La presencia de Leandro Paredes en el plantel, su relación cercana con el delantero y el interés público manifestado por Juan Román Riquelme alimentan desde hace meses las versiones sobre un posible regreso al fútbol argentino.
Además del aspecto deportivo, el plano familiar también influye en la decisión. El nacimiento de Gia, su hija junto a Oriana Sabatini, fortaleció el vínculo del jugador con el país y aparece como un factor que podría acercarlo a una vuelta.
Por ahora, no hay negociaciones avanzadas ni definiciones oficiales. Sin embargo, el cambio de representación volvió a encender las expectativas en Boca, que sueña con sumar a una de las grandes figuras argentinas de Europa para la segunda parte de la temporada.
