Un hombre que se encontraba detenido en una cárcel de la provincia de Buenos Aires fue condenado por estafar a un vecino de Rawson, Chubut, mediante mensajes de WhatsApp en los que simuló ser un compañero de trabajo y solicitó dinero prestado.
La maniobra ocurrió el 1 de agosto de 2024, cuando el acusado logró que la víctima y su esposa realizaran tres transferencias bancarias por un total de $89.700.
El caso fue investigado por la Unidad Especializada en Cibercrimen y Ciberdelito y concluyó este lunes 26 de octubre mediante un juicio abreviado, procedimiento en el que el imputado reconoció su responsabilidad.
La jueza de garantías Eve Ponce homologó el acuerdo y le impuso una pena de dos meses de prisión de cumplimiento efectivo, que deberá unificarse con la condena que ya cumple en territorio bonaerense.
Cómo fue la estafa por WhatsApp
La investigación determinó que el acusado, identificado como Oscar Zelaya, se comunicó con un vecino de Rawson, cuyas iniciales son O.C., y se presentó como un compañero de trabajo.
A través de mensajes de WhatsApp, le solicitó dinero en carácter de préstamo y consiguió que la víctima confiara en su identidad.
Como resultado del engaño, el damnificado y su esposa realizaron tres transferencias:
- $43.700 en la primera operación.
- $36.000 en la segunda.
- $10.000 en la tercera.
El dinero fue enviado a una cuenta bancaria perteneciente a la pareja del acusado, quien posteriormente transfirió los fondos a otra cuenta a nombre de Zelaya.
Ese recorrido del dinero formó parte de los elementos analizados durante la investigación.
Ya estaba preso por robo agravado y tenencia ilegal de armas
Al momento de cometer la estafa, Zelaya ya se encontraba privado de su libertad.
Había sido condenado en 2021 a siete años de prisión por los delitos de robo agravado por el uso de armas y tenencia ilegal de arma de uso civil.
Según la información judicial difundida, el hombre cumplía su condena en la Unidad 36, ubicada en la localidad bonaerense de Ituzaingó.
Pese a encontrarse detenido, logró establecer contacto con la víctima en Chubut y concretar las transferencias.
Durante el proceso, el fiscal general Fernando Rivarola hizo referencia a las “deficiencias del control carcelario” que habrían permitido la realización de la maniobra desde el establecimiento penitenciario.
Reconoció la estafa y aceptó la condena
La causa concluyó mediante un juicio abreviado, mecanismo que permite resolver determinados procesos penales a partir de un acuerdo entre la Fiscalía y la defensa, sujeto a la aprobación judicial.
Zelaya, asistido por su abogado Pablo Sánchez, reconoció haber cometido el hecho y aceptó la pena propuesta. La víctima también manifestó su conformidad con la aplicación de este procedimiento, aunque decidió no participar de la audiencia.
Finalmente, la jueza Eve Ponce avaló el acuerdo y dictó la condena de dos meses de prisión efectiva.
Qué ocurrirá con la condena que ya cumple
La nueva sentencia será remitida al juzgado bonaerense que condenó anteriormente a Zelaya para que se tramite la unificación de penas, conforme a las disposiciones legales correspondientes.
Esto significa que la pena impuesta por la Justicia de Chubut deberá ser considerada junto con la condena de siete años que el hombre ya se encuentra cumpliendo.
La duración definitiva de la pena unificada dependerá de la resolución que adopte el tribunal competente.
El caso permitió reconstruir una maniobra de estafa cometida a distancia desde un establecimiento penitenciario y determinar judicialmente la responsabilidad de su autor.

