El día de la despedida comenzó con otro reconocimiento para Lionel Messi. Horas antes de disputar su último partido con la Selección argentina, el capitán recibió este martes el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la máxima distinción que entrega la institución.
La ceremonia se realizó en el predio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en Ezeiza, que lleva el nombre de Lionel Andrés Messi, con la participación de autoridades de la Universidad, integrantes de su Consejo Superior y el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.
“Poder recibir un reconocimiento así es un orgullo para mí, sobre todo poder decir que soy un doctor honorífico”, expresó Messi durante el acto.
El futbolista reconoció que la distinción adquirió un significado todavía mayor por producirse en una jornada especialmente emotiva de su carrera.

“Es un día muy especial, sé que va a ser difícil y voy a intentar disfrutarlo. Estoy tranquilo, pero a medida que se acerca el momento del partido se va complicando un poquito más, así que empezarlo de esta manera, con este reconocimiento, lo hace mucho más especial”, señaló.
La decisión de distinguir al capitán argentino había sido aprobada por unanimidad por el Consejo Superior de la UBA. La Universidad fundamentó la entrega en una trayectoria que considera representativa de valores que exceden sus logros dentro de una cancha.
Entre los argumentos, la institución destacó que su recorrido constituye un ejemplo de “excelencia, perseverancia, humildad y ejercicio ético”, además de remarcar su compromiso con la representación de la Argentina.
“Nunca imaginé tener algo así, que no tiene que ver —o sí— con el fútbol, con lo que hice en el deporte”, reconoció Messi frente a las autoridades universitarias.
Un reconocimiento que trasciende al futbolista
El rector de la UBA, Ricardo Gelpi, puso el foco en una dimensión de Messi que va más allá de sus títulos y récords deportivos.
Recordó la creación de la Fundación Leo Messi en 2007, destinada a impulsar iniciativas vinculadas con la salud, la educación y el deporte para niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad, y su tarea desde 2010 como Embajador de Buena Voluntad de UNICEF.
“A través del fútbol, expresión de la cultura popular y de nuestra identidad nacional y social, Messi logró trascender el ámbito deportivo y proyectar a nuestro país en el ámbito internacional”, sostuvo Gelpi.
El vicerrector Emiliano Yacobitti también destacó el significado cultural que adquirió la figura del capitán argentino y resumió el reconocimiento con una frase: “Bienvenido a la universidad pública, bienvenido a la UBA, Doctor Lionel Andrés Messi”.
La distinción abre una jornada cargada de simbolismo para el futbolista rosarino. Este martes por la noche, Messi volverá a ponerse la camiseta argentina en el Estadio Monumental para enfrentar a Benín, en el encuentro anunciado como su despedida de la Selección.
Será su partido número 208 con la camiseta celeste y blanca y el cierre de un recorrido internacional que se extendió durante más de dos décadas.
Antes de pisar por última vez una cancha como jugador de la Selección argentina, Messi recibió así un reconocimiento diferente a todos los acumulados durante su carrera. No llegó por un gol, un campeonato o un récord.
Esta vez, la Universidad de Buenos Aires distinguió la huella que su trayectoria dejó más allá del fútbol.

