La llegada de los últimos días de agosto vuelve a poner en escena a la tradicional Tormenta de Santa Rosa, aunque esta vez los pronósticos no apuntan necesariamente a un único temporal. Los modelos meteorológicos anticipan varios episodios de lluvias y tormentas sobre distintas regiones de la Argentina entre esta semana y los primeros días de septiembre.
El escenario de mayor atención se concentra en el Litoral, especialmente sobre Entre Ríos, Corrientes y Misiones, aunque también se esperan precipitaciones y tormentas en sectores de Buenos Aires, el AMBA, Córdoba y La Pampa.
Según las previsiones difundidas por especialistas, entre este miércoles 26 y jueves 27 de agosto podrían registrarse lluvias y tormentas aisladas en Buenos Aires, el AMBA, el sudeste de Entre Ríos y sectores del sur de Córdoba, con acumulados estimados de entre 10 y 20 milímetros.
El viernes 28, en tanto, la actividad podría desplazarse hacia el Litoral, principalmente sobre el centro y norte de Entre Ríos y el sudeste de Corrientes. Para el domingo 30 de agosto, fecha tradicionalmente asociada con Santa Rosa, el foco podría trasladarse hacia Misiones y el noreste de Corrientes, donde algunos pronósticos proyectan acumulados de entre 100 y 130 milímetros.
La situación requiere especial atención en esas zonas porque tanto Corrientes como Misiones y Entre Ríos llegan al cierre de agosto con antecedentes de precipitaciones superiores al promedio, lo que puede aumentar el riesgo de anegamientos y crecidas de cursos de agua.
En este contexto, especialistas advierten que podría haber más de un episodio de tormentas dentro del período tradicionalmente relacionado con Santa Rosa. Incluso se prevé que otro sistema pueda comenzar a desarrollarse sobre el norte de la Patagonia hacia el domingo 30.
La denominación “Tormenta de Santa Rosa” tiene un fuerte componente cultural y popular, pero no representa una categoría meteorológica específica. La tradición vincula la aparición de tormentas fuertes con el 30 de agosto, aunque los registros científicos muestran que no ocurre todos los años ni tiene siempre la misma intensidad.
De hecho, un análisis del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) sobre 118 años de registros, entre 1906 y 2023, determinó que hubo tormentas entre el 25 de agosto y el 4 de septiembre en el 57% de los años analizados. Sin embargo, no todos esos episodios fueron temporales de gran intensidad.
La explicación meteorológica está relacionada con el cambio de estación. Hacia el final del invierno comienza a ingresar aire más cálido y húmedo desde el norte, mientras todavía se producen ingresos de frentes fríos. El contraste entre ambas masas de aire puede generar condiciones favorables para el desarrollo de tormentas.
Por eso, los especialistas recomiendan no tomar la fecha del 30 de agosto como una certeza. La evolución de los sistemas atmosféricos debe seguirse día a día y serán los pronósticos de corto plazo los que permitan determinar con mayor precisión dónde, cuándo y con qué intensidad se producirán las tormentas.
El SMN también recomienda consultar los avisos oficiales y mantener las precauciones habituales en las zonas que puedan verse afectadas, especialmente en lugares con antecedentes de anegamientos, problemas de drenaje o crecidas.
Así, la tradicional Santa Rosa llega este año con un escenario abierto: varios sistemas de mal tiempo, distintas regiones bajo vigilancia y un posible episodio de mayor intensidad sobre el Litoral cerca del 30 de agosto, aunque todavía no existe certeza sobre cuál de esos eventos terminará siendo identificado popularmente como la tormenta de Santa Rosa de 2026.

