Misiones buscará avanzar con Brasil en un esquema de coordinación para el manejo del caudal de la represa Foz do Chapecó, ante la posibilidad de nuevas crecidas del río Uruguay durante los próximos meses. El objetivo es anticiparse a un escenario de lluvias abundantes y evitar que una eventual descarga importante aguas arriba coincida con un río ya elevado por precipitaciones en territorio misionero.
Funcionarios provinciales y representantes de los municipios ubicados sobre el río Uruguay mantendrán una reunión con técnicos y responsables del área de Hidrología de la represa brasileña. La intención es intercambiar información y evaluar mecanismos que permitan mejorar la coordinación entre ambos países frente a posibles episodios de crecida.
La represa Foz do Chapecó se encuentra a unos 80 kilómetros de la frontera y su funcionamiento puede tener incidencia sobre los caudales que llegan a las localidades misioneras situadas aguas abajo. Entre las zonas que permanecen bajo seguimiento se encuentran El Soberbio, Alba Posse y San Javier.
El antecedente más reciente mantiene en alerta a las autoridades. El 23 de julio, el río Uruguay alcanzó los 15 metros en El Soberbio, lo que obligó a 41 familias a abandonar sus viviendas. Aunque los vecinos pudieron regresar la semana pasada, el paso sobre el arroyo Yabotí continúa interrumpido y el acceso al Parque Provincial Moconá permanece cerrado.
La preocupación ahora está puesta en los próximos meses y en las proyecciones que anticipan un período de precipitaciones superiores a lo normal asociado al fenómeno de El Niño. Octubre aparece señalado como uno de los períodos de mayor riesgo y en El Soberbio ya se advirtió sobre la posibilidad de que una eventual inundación alcance una magnitud superior a la registrada en 2014.
Por ese motivo, uno de los planteos que llevará Misiones a la mesa de trabajo será evaluar la posibilidad de regular los volúmenes de agua liberados por la represa, especialmente cuando las lluvias en la cuenca alta de Brasil coincidan con precipitaciones intensas en territorio provincial.
La estrategia forma parte de un esquema de prevención que ya involucra a organismos de Protección Civil, municipios y fuerzas de seguridad. Se trabaja sobre mapas de riesgo, posibles centros de evacuación, caminos y servicios esenciales para las localidades ubicadas sobre el río Uruguay.
La coordinación con Brasil busca, en definitiva, ganar tiempo frente a una eventual crecida: contar con información anticipada sobre las lluvias y el comportamiento de la represa puede resultar determinante para preparar a las comunidades ribereñas y reducir el impacto de una nueva emergencia.

