La Selección argentina regresó este lunes al país luego de obtener el subcampeonato en el Mundial 2026 y fue recibida por una multitud de hinchas que se acercó hasta las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Ezeiza para saludar al plantel encabezado por Lionel Scaloni.
La delegación aterrizó poco después de las 18 en un vuelo especial de Aerolíneas Argentinas y recibió una bienvenida protocolar sobre la pista, donde autoridades aeroportuarias y de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) aguardaban la llegada del equipo que disputó la final del Mundial frente a España.
A diferencia de otras ocasiones, Lionel Messi no integró la delegación que regresó al país. El capitán, al igual que Rodrigo De Paul y otros cuatro futbolistas, emprendió viaje hacia otros destinos para iniciar su descanso o reincorporarse a sus respectivos clubes.
En paralelo, una segunda aeronave trasladó a los familiares de los jugadores, quienes habían arribado horas antes y esperaron el reencuentro con el plantel en el predio que la AFA posee en Ezeiza.

Uno de los gestos más llamativos de la jornada fue el mensaje preparado por el aeropuerto para recibir al equipo. Sobre el césped, junto a la pista de aterrizaje, podía leerse la palabra «¡GRACIAS!», una inscripción de 150 metros realizada especialmente para homenajear a los futbolistas por su actuación en la Copa del Mundo.
Desde las primeras horas del día se desplegó un importante operativo de seguridad coordinado entre fuerzas nacionales, la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad, con el objetivo de garantizar el traslado de la delegación y ordenar la presencia de los simpatizantes que se acercaron al aeropuerto.

Aunque el presidente Javier Milei había manifestado que estaba dispuesto a decretar un feriado nacional cuando la AFA organizara un festejo con la gente, finalmente no hubo celebración oficial. La decisión fue tomada por el propio plantel y el cuerpo técnico, que optaron por un regreso de bajo perfil tras la derrota por 1 a 0 frente a España en la final disputada el domingo.
Pese a la ausencia de un acto multitudinario, cientos de hinchas se congregaron en Ezeiza para agradecer el desempeño de la Selección, que volvió a disputar una final mundialista y cerró otra destacada participación bajo la conducción de Lionel Scaloni.

