La tragedia provocada por los dos terremotos que golpearon el norte de Venezuela continúa agravándose. El Gobierno actualizó este lunes el balance oficial y confirmó que la cantidad de víctimas fatales ascendió a 1.943, mientras que los heridos ya suman 10.571, en medio de un operativo de rescate que continúa contrarreloj.
El nuevo informe fue presentado por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, quien precisó además que 15.866 personas permanecen damnificadas como consecuencia del desastre y que todavía continúan las tareas para localizar sobrevivientes entre los edificios colapsados.
Las labores de búsqueda siguen concentradas principalmente en La Guaira, la ciudad más afectada por los sismos, donde decenas de equipos de rescate trabajan con maquinaria pesada, drones y perros especializados para remover toneladas de escombros.
La comunidad internacional mantiene un amplio operativo de asistencia humanitaria. Más de 2.000 rescatistas provenientes de 27 países participan en las tareas de búsqueda, mientras continúan llegando hospitales de campaña, alimentos, medicamentos, agua potable y equipos de emergencia para asistir a los damnificados.

Según el último balance oficial, cientos de edificios sufrieron daños estructurales y numerosos inmuebles colapsaron por completo, lo que obligó a miles de familias a abandonar sus viviendas. Las autoridades continúan evaluando el alcance de los daños materiales para planificar la reconstrucción.
En paralelo, organismos internacionales advirtieron que la crisis humanitaria podría profundizarse debido a la falta de agua potable, servicios sanitarios y atención médica en varias de las zonas afectadas, donde persiste el riesgo de enfermedades y nuevas complicaciones derivadas del desastre.
Mientras tanto, continúan las muestras de solidaridad desde distintos países. Gobiernos, organizaciones humanitarias, instituciones religiosas, clubes deportivos y figuras públicas siguen enviando ayuda económica y material para colaborar con la recuperación de Venezuela tras una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente.

