La planta Tenaris SIAT del Grupo Techint, ubicada en Valentín Alsina, comenzará esta semana un proceso de despidos que alcanzará a 150 trabajadores contratados, en un contexto de fuerte retracción de la actividad tras quedar fuera de dos licitaciones clave vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta y a proyectos de exportación de gas natural licuado (GNL).
Los trabajadores afectados pertenecen al personal contratado de la fábrica. De los aproximadamente 200 empleados bajo esa modalidad, tres de cada cuatro dejarán de formar parte de la empresa. La planta cuenta actualmente con unos 340 trabajadores, entre efectivos y contratados, aunque durante la construcción del Gasoducto Perito Moreno llegó a superar los 550 operarios y funcionó con tres turnos de producción.
La decisión llega luego de que Techint perdiera dos contratos considerados estratégicos para mantener la actividad de la fábrica. Uno de ellos correspondía a la provisión de caños para un proyecto de Southern Energy destinado a la exportación de GNL, mientras que el otro estaba vinculado al gasoducto que unirá Vaca Muerta con la costa de Río Negro, adjudicado finalmente a la empresa india Welspun.
La diferencia de precios fue determinante en la licitación. Según trascendió, la oferta presentada por Welspun resultó considerablemente más baja que la de Tenaris, lo que dejó a la firma argentina sin su principal fuente de demanda para los próximos meses.
La reducción de personal no tomó por sorpresa a los trabajadores. Desde abril, la empresa ya había implementado un esquema de suspensiones debido a la falta de nuevos contratos de gran escala, mientras buscaba sostener parte de la actividad productiva a la espera de futuras adjudicaciones.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) rechazaron la medida y aseguraron que habían propuesto extender el régimen de suspensiones hasta fin de año para evitar los despidos. El planteo fue desestimado por la empresa, que decidió avanzar con las desvinculaciones.
Los delegados sindicales advirtieron además que muchos de los operarios despedidos acumulaban más de cuatro años de antigüedad, pese a continuar bajo contratos a plazo fijo, y remarcaron que se trata de personal altamente especializado que participó en la fabricación de los tubos utilizados para el Gasoducto Perito Moreno.
Tras conocerse la decisión, la UOM declaró el estado de alerta y comenzó gestiones para intentar revertir la medida. El gremio no descarta realizar asambleas y otras acciones de protesta si no se abre una instancia de negociación con la empresa.
El caso refleja el impacto que pueden tener las adjudicaciones de grandes proyectos energéticos sobre la industria nacional. La pérdida de contratos para abastecer obras vinculadas a Vaca Muerta dejó sin carga de trabajo a la única planta del país dedicada a fabricar tubos de acero de gran diámetro para la industria energética, obligando a una reestructuración que afecta directamente al empleo.

