El Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) aprobó la compra de Telefónica Móviles Argentina (Movistar) por parte de Telecom, pero con condiciones de desinversión que la empresa calificó de excesivas. La resolución obliga a Telecom a desprenderse de 6 millones de clientes móviles, más de 200 mil abonados de banda ancha fija en distintas ciudades del país y 130 MHz de espectro radioeléctrico, parte del cual será puesto a disposición de otras compañías a través del mercado secundario.

Según el TDC, estas condiciones buscan «prevenir una concentración excesiva en el mercado de las telecomunicaciones y resguardar la competencia efectiva en beneficio de los usuarios». El tribunal consideró insuficiente la propuesta original de Telecom, que había ofrecido ceder 3 millones de abonados móviles y 130 mil clientes de banda ancha fija, y resolvió imponer exigencias más amplias para evitar que la operación derive en la formación de un monopolio.

Telecom rechazó la decisión con dureza. La empresa argumentó que las condiciones impuestas superan ampliamente lo que ofrecieron durante el proceso de análisis y que la mirada del tribunal «no refleja la evolución de la industria ni la diversidad del actual ecosistema de tecnologías de la información y las comunicaciones». En ese sentido, cuestionó que el análisis no contemple la presencia de competidores globales como Starlink —que en menos de dos años sumó un millón de clientes en Argentina—, ni plataformas como WhatsApp, que compite directamente con las comunicaciones móviles, ni servicios de streaming como Netflix y Amazon, que operan con escala mundial.

La empresa también criticó que el fallo evalúe la competencia en función de mercados locales, como ciudades puntuales, cuando los grandes jugadores globales operan con lógica supranacional y pueden sinergizar costos e inversiones a una escala imposible de replicar para los actores locales. Para Telecom, la tendencia internacional apunta precisamente en la dirección contraria a la que propone el tribunal: hacia la consolidación de la industria como condición para afrontar las inversiones que requiere el crecimiento del tráfico mundial de datos.

Pese a las críticas, la empresa garantizó la continuidad plena de sus servicios y aclaró que no habrá cambios en los planes, las condiciones comerciales ni los canales de atención para sus clientes. Telecom también recordó que en los últimos nueve años invirtió más de US$9.000 millones en infraestructura digital en el país, y que solo en 2026 prevé destinar US$1.300 millones para expandir la cobertura 5G, acelerar el despliegue de fibra óptica al hogar y fortalecer las redes en todo el territorio. Respecto de la resolución, la compañía anticipó que la analizará en detalle para evaluar eventuales acciones legales. Telecom es controlada principalmente por CVH, vinculada a los accionistas del Grupo Clarín, y por Fintech Advisory, del empresario mexicano David Martínez.