El debut será ante Argelia, un rival que combina experiencia y talento individual, pero frente al cual la Albiceleste aparece como favorita.

El día llegó. Después de meses de preparación, amistosos y una larga cuenta regresiva, la Selección Argentina volverá a jugar un partido mundialista con la responsabilidad y el orgullo de ser la vigente campeona del mundo. El debut será ante Argelia, un rival que combina experiencia y talento individual, pero frente al cual la Albiceleste aparece como favorita.

El encuentro se disputará en el Kansas City Stadium, uno de los escenarios elegidos para esta Copa del Mundo organizada por Estados Unidos, México y Canadá. El partido comenzará a las 22 horas de Argentina y podrá verse por televisión abierta y señales deportivas.

La gran incógnita en la previa pasa por la formación que elegirá Lionel Scaloni. El entrenador mantuvo el hermetismo durante los últimos entrenamientos y todavía existen dudas sobre el esquema táctico y algunos nombres en defensa. Entre las alternativas aparecen Nahuel Molina o Gonzalo Montiel para el lateral derecho y la posibilidad de utilizar una línea de tres centrales o mantener el tradicional sistema de cuatro defensores.

En ataque no habría demasiadas sorpresas. Lionel Messi será el capitán y referente futbolístico del equipo, acompañado por Lautaro Martínez, mientras que Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Thiago Almada aparecen como piezas fundamentales para el funcionamiento del mediocampo argentino.

Argelia llega con el objetivo de dar el golpe. El conjunto dirigido por Vladimir Petkovic cuenta con futbolistas de experiencia internacional como Riyad Mahrez, Houssem Aouar y Rayan Aït-Nouri, además de una generación que busca devolver al seleccionado africano a los primeros planos del fútbol mundial. Será su quinta participación en una Copa del Mundo y su mejor actuación histórica sigue siendo la clasificación a octavos de final lograda en Brasil 2014.

El partido también estará rodeado de un clima especial fuera del campo. En las horas previas se registraron algunos incidentes aislados entre simpatizantes argentinos y argelinos en Times Square, en Nueva York, aunque las autoridades estadounidenses aseguraron que la situación fue rápidamente controlada y que no afectará el normal desarrollo del encuentro.

Argentina buscará además romper una estadística esquiva: ningún seleccionado logró defender exitosamente el título mundial desde que Brasil conquistó los Mundiales de 1958 y 1962. Desde entonces, todos los campeones vigentes encontraron dificultades para repetir la gloria. La ilusión argentina es convertirse en la excepción.

El camino recién comienza. Pero cada Mundial tiene un primer paso. Y esta noche, millones de argentinos volverán a detener todo para ver a Messi, a Scaloni y a una generación que ya hizo historia, pero que sueña con escribir una página más.