El Gobierno nacional analiza convocar en los próximos días a una reunión de la mesa política con el objetivo de reducir la tensión interna que se profundizó tras la polémica por el retiro del pliego de María Verónica Michelli, candidata a jueza federal cuya postulación fue retirada por decisión del Poder Ejecutivo.
La situación generó malestar dentro de distintos sectores de La Libertad Avanza y también entre aliados parlamentarios. El episodio adquirió mayor relevancia luego de que la senadora Patricia Bullrich manifestara públicamente su desacuerdo con la decisión y anunciara que ejercerá una «objeción de conciencia» respecto de la medida adoptada por el Gobierno.
Según trascendió, en la Casa Rosada consideran necesario evitar que el conflicto continúe escalando y afecte el funcionamiento político del oficialismo en momentos donde el Ejecutivo necesita sostener acuerdos legislativos para avanzar con distintas iniciativas en el Congreso.
La figura de Michelli quedó en el centro de la discusión luego de que el Gobierno resolviera retirar su pliego al conocerse su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon, una decisión que despertó cuestionamientos de sectores judiciales, dirigentes opositores y parte del propio espacio libertario.
En paralelo, la controversia volvió a dejar expuestas las diferencias que atraviesan al oficialismo entre distintos sectores de poder que conviven dentro del gobierno de Javier Milei. Aunque públicamente buscan transmitir unidad, en las últimas semanas se acumularon señales de tensión vinculadas a estrategias políticas, designaciones y negociaciones legislativas.
La eventual reunión de la mesa política tendría como objetivo principal ordenar la agenda de gestión, coordinar posiciones frente a los próximos debates parlamentarios y evitar que las diferencias internas continúen ocupando el centro de la escena política.
Por el momento no existe una fecha confirmada para el encuentro, aunque en distintos sectores del oficialismo reconocen que será necesario reconstruir consensos internos para afrontar una etapa en la que el Gobierno buscará avanzar con reformas económicas, institucionales y electorales que requieren respaldo político sostenido.




