La FIFA incorporará cambios en el VAR para resolver una histórica zona gris del reglamento.

La tecnología volverá a ocupar un lugar central en el Mundial 2026. La FIFA confirmó que incorporará una nueva evolución del sistema VAR para controlar acciones que históricamente generan discusiones dentro del área durante jugadas de pelota parada.

El foco estará puesto en situaciones como agarrones, empujones, bloqueos e infracciones previas a los goles que suelen producirse en córners y tiros libres. Muchas de esas acciones ocurren lejos del balón y, en numerosas ocasiones, resultan difíciles de detectar tanto para los árbitros de campo como para las cámaras tradicionales.

La nueva herramienta combinará las capacidades actuales del VAR con sistemas avanzados de seguimiento de jugadores mediante cámaras de alta precisión y análisis automatizado de movimientos. El objetivo será ofrecer una reconstrucción más completa de lo que sucede dentro del área antes de una definición o un gol.

Desde la FIFA consideran que estas jugadas representan una de las principales «zonas grises» del arbitraje moderno. En muchos casos, una misma acción puede generar interpretaciones diferentes según el ángulo de la repetición o la posición de los protagonistas.

La intención es que los árbitros cuenten con más información al momento de revisar una jugada y puedan identificar con mayor claridad conductas antirreglamentarias que actualmente pasan inadvertidas o generan polémicas posteriores.

La implementación forma parte de una estrategia más amplia de innovación tecnológica impulsada por la FIFA en los últimos años. El organismo ya incorporó herramientas como la tecnología de detección automática del fuera de juego, sensores en la pelota y sistemas de seguimiento de rendimiento que debutaron en Qatar 2022 y continuaron evolucionando en las competencias posteriores.

El Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, será además el primero de la historia con 48 selecciones participantes, por lo que también funcionará como escenario para nuevas pruebas vinculadas al arbitraje y la gestión tecnológica del juego.

Si bien la decisión final seguirá estando en manos de los árbitros, la FIFA apuesta a que esta nueva evolución del VAR permita reducir controversias y aportar mayor transparencia en una de las acciones más complejas de controlar dentro de un partido de fútbol.

Para millones de hinchas, el desafío será comprobar si la tecnología logra resolver una discusión tan antigua como el propio deporte: qué ocurre realmente dentro del área cuando la pelota todavía ni siquiera fue pateada.