El Gobierno argentino avanza en negociaciones con el Banco Mundial para obtener una garantía de hasta USD 2.000 millones, en un intento por mejorar el acceso al financiamiento externo.
El ministro de Economía nacional, Luis Caputo, mantuvo un encuentro con Ajay Banga en Washington, donde se discutieron los detalles de este esquema en el marco de las reuniones del Fondo Monetario Internacional. Desde el organismo internacional confirmaron que el objetivo es refinanciar parte de la deuda, reducir el costo del crédito y fortalecer la confianza de los inversores.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia que incluye el respaldo de otros organismos multilaterales como el BID y la CAF, con el fin de evitar el uso de reservas para afrontar compromisos inmediatos. El instrumento en análisis no implica un desembolso directo de fondos, sino que actúa como un aval ante bancos privados, lo que permite mejorar las condiciones de financiamiento.
En este contexto, el Gobierno busca obtener tasas cercanas al 5%, muy por debajo de las que el mercado exigiría en una emisión tradicional. El esquema también apunta a extender plazos y reducir riesgos, mientras se espera que las reformas económicas en marcha permitan una vuelta gradual a los mercados internacionales.
La operación, sin embargo, aún debe ser aprobada por el Directorio del Banco Mundial, por lo que las condiciones finales siguen en evaluación.




