La aparición de un nuevo mensaje intimidatorio en un establecimiento educativo de la provincia de Neuquén volvió a encender las alertas en la comunidad escolar. Esta vez, el episodio tuvo lugar en el CPEM 32, en la localidad de Piedra del Águila, donde se detectó una inscripción dentro del edificio que advertía sobre un posible tiroteo.
El mensaje: «MIÉRCOLE TIROTEO» (SIC) fue hallado por un auxiliar de servicio y generó preocupación inmediata entre estudiantes, docentes y familias. El hecho se conoció en un contexto ya atravesado por situaciones similares, como la que se investiga en la EPET N° 1 de Cutral Co, donde también se reportó una amenaza en las últimas horas.

Según relataron padres de alumnos, tras detectar la inscripción, las autoridades del establecimiento habrían optado por eliminar el mensaje antes de formalizar la denuncia, lo que generó cuestionamientos dentro de la comunidad educativa. Ante esa situación, un grupo de familias decidió presentarse por su cuenta en la Comisaría 8° para radicar una exposición, aportando fotografías que estudiantes habían tomado previamente.
El episodio derivó en la activación de un protocolo preventivo, que incluye presencia policial durante los horarios de ingreso, recreos y salida. Además, desde la institución se solicitó a las familias reforzar la supervisión en los hogares, en particular en relación con el acceso de adolescentes a armas o elementos que puedan representar un riesgo.
La amenaza del «jueves 16/4»
La reiteración de este tipo de amenazas en distintos puntos de la provincia configura un escenario de creciente preocupación. En paralelo, la comunidad educativa de la EPET N° 1 de Cutral Co resolvió para este jueves 16 de abril, mantener las clases con normalidad, aunque bajo medidas de seguridad reforzadas.
Entre las decisiones adoptadas en ese establecimiento se dispuso la presencia policial permanente durante la jornada escolar, en coordinación con la Comisaría 14° y la fiscalía interviniente. A su vez, se anunciaron espacios de trabajo con estudiantes y familias orientados a la convivencia y la prevención, con la participación de equipos institucionales y organismos vinculados al ámbito educativo.
Con dos episodios registrados en pocas horas, la situación pone en primer plano la necesidad de articular respuestas preventivas y de investigación que permitan determinar el origen de los mensajes y reducir los niveles de incertidumbre dentro de las escuelas neuquinas.




