Los suplementos elaborados a partir de hongos están ganando popularidad entre quienes buscan mejorar la concentración, reducir el estrés o favorecer el bienestar general. Productos como la melena de león, el reishi y el cordyceps, que antes se encontraban principalmente en comercios naturistas, comenzaron a incorporarse también a cadenas de farmacias tradicionales en Chile.
El crecimiento de este mercado está acompañado por una mayor difusión de sus posibles propiedades sobre el sistema nervioso, las defensas del organismo y distintos procesos metabólicos. Sin embargo, la investigación científica todavía no permite confirmar muchos de los beneficios que se promocionan.
Especialistas coinciden en que existen compuestos de interés farmacológico, pero advierten que los resultados obtenidos en laboratorios o en estudios pequeños no deben confundirse con tratamientos médicos de eficacia comprobada.

Qué son los hongos adaptógenos
La expresión hongos adaptógenos se utiliza comercialmente para describir especies a las que se atribuye la capacidad de favorecer la respuesta del organismo frente al estrés.
Entre las más conocidas se encuentran el reishi, la melena de león, el cordyceps, el shiitake, el maitake y la cola de pavo. Sin embargo, el término adaptógeno no constituye una categoría clínica ni una clasificación biológica formal.
Fernando Ortiz, director de Investigación Científica y Tecnológica de la Universidad de Santiago de Chile, explicó que estos hongos contienen sustancias que se estudian por su posible participación en mecanismos de adaptación fisiológica.
Eso no significa que todos produzcan los mismos efectos ni que su consumo resulte beneficioso para cualquier persona.
Por su parte, Fernando Torres, director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, señaló que todavía no existe evidencia clínica suficientemente sólida para utilizar estos extractos como reemplazo de tratamientos convencionales.
Melena de león: el interés por la memoria y la concentración
La melena de león (Hericium erinaceus) es uno de los hongos que más atención despertó por sus posibles efectos sobre el sistema nervioso. Entre sus componentes se encuentran las hericenonas y erinacinas, sustancias investigadas por su actividad biológica y su posible relación con mecanismos vinculados al funcionamiento neuronal.
Algunos ensayos clínicos de pequeña escala observaron cambios en determinadas pruebas cognitivas. Sin embargo, otras investigaciones no encontraron diferencias significativas en algunos de los parámetros evaluados.
Por eso, todavía no está demostrado que consumir melena de león mejore de manera general la memoria, trate el déficit de atención o prevenga enfermedades neurodegenerativas.
Los investigadores consideran necesario realizar estudios más amplios, con métodos comparables y seguimiento suficiente para determinar sus posibles aplicaciones.
Reishi y cordyceps: qué se está investigando
El reishi contiene polisacáridos y triterpenos que han sido estudiados por sus posibles efectos sobre mecanismos relacionados con el sistema inmunológico.
También existen investigaciones sobre su actividad biológica en procesos vinculados con el cáncer. Sin embargo, los resultados disponibles no permiten considerarlo un tratamiento oncológico efectivo.
En el caso del cordyceps, uno de los compuestos que concentra el interés científico es la cordicepina. Esta sustancia se investiga por su actividad sobre diferentes procesos celulares, aunque una parte importante de los resultados procede de estudios preclínicos.
La diferencia es fundamental: un efecto observado en células o animales no garantiza que el mismo resultado pueda reproducirse de manera segura y eficaz en seres humanos.
Por qué un suplemento no equivale a un medicamento
En Chile, muchos de estos productos se comercializan como suplementos alimentarios, una categoría distinta de la correspondiente a los medicamentos.
La clasificación depende de factores como la especie utilizada, la formulación, la concentración de sus componentes y las propiedades que se declaran en el etiquetado.
Bonie Amaro, directora clínica de Clínica FC, advirtió que expresiones como “cura el insomnio”, “trata la depresión” o “previene el Alzheimer” no corresponden a afirmaciones que puedan atribuirse libremente a estos suplementos.
La presencia de compuestos bioactivos no demuestra, por sí sola, que un producto pueda prevenir o tratar una enfermedad. Además, dos preparados elaborados con la misma especie pueden presentar diferencias importantes según la calidad de la materia prima, el procedimiento de extracción y la cantidad de sustancias activas que contienen.
Qué precauciones recomiendan los especialistas
El origen natural de estos productos no significa que estén libres de efectos adversos. Los especialistas recomiendan prestar atención a la procedencia, la composición y la información sanitaria del suplemento, especialmente cuando se comercializa por internet.
También aconsejan consultar con profesionales de la salud antes de consumirlos, particularmente en el caso de niños, personas con enfermedades crónicas o quienes siguen tratamientos médicos.
El uso de estos extractos no debería reemplazar medicamentos recetados ni retrasar una consulta por síntomas persistentes.
Un mercado que crece más rápido que las certezas científicas
La expansión comercial de los hongos funcionales refleja un interés creciente por productos vinculados con el bienestar, el descanso y la concentración.
En Chile, la oferta ya incluye extractos, cápsulas, polvos y preparados líquidos, con presencia tanto en tiendas especializadas como en farmacias.
Pero el avance del mercado plantea una diferencia que los investigadores consideran esencial: que una sustancia sea objeto de estudio no significa que sus beneficios estén clínicamente demostrados.
La melena de león, el reishi y el cordyceps continúan siendo investigados por sus propiedades biológicas. Su eventual aplicación terapéutica dependerá de estudios que permitan establecer con mayor precisión su eficacia, seguridad y condiciones de uso.