Un fuerte temporal golpea a la provincia de Tucumán y genera una situación crítica en varios departamentos, con inundaciones, rutas afectadas y suspensión de clases en al menos seis ciudades.
El fenómeno climático dejó registros de lluvia extraordinarios: solo durante el domingo cayeron alrededor de 170 milímetros de agua, una cifra que equivale a casi todo lo que suele llover en tres o cuatro semanas en la provincia. La intensidad de las precipitaciones provocó anegamientos, desbordes y complicaciones en distintas localidades.
Las zonas más afectadas por el avance del agua son Juan Bautista Alberdi, La Cocha, Graneros, Leales, Simoca y Río Chico, donde las autoridades decidieron suspender las clases para evitar riesgos en los traslados de estudiantes y docentes.
Desde el Gobierno provincial explicaron que la medida también permitirá preparar algunos establecimientos educativos como posibles centros de evacuación, ante la posibilidad de que la situación se agrave. Sin embargo, no todas las escuelas podrán cumplir ese rol, ya que varias también resultaron afectadas por el ingreso de agua.
El impacto del temporal no se limitó al interior. En San Miguel de Tucumán, la capital provincial, la tormenta también se hizo sentir con fuerza y dejó calles completamente anegadas, con sectores donde el agua avanzó con tal intensidad que las arterias urbanas quedaron convertidas en verdaderos ríos.
A este panorama se suma la complicada situación en las rutas, donde la acumulación de agua genera serias dificultades para circular. En particular, la Ruta Provincial 321 y la Ruta Nacional 157 presentan sectores con agua sobre la calzada, lo que en algunos tramos las vuelve prácticamente intransitables.
Ante este escenario, las autoridades pidieron extremar las precauciones a quienes deban viajar por la zona, ya que las condiciones pueden cambiar rápidamente y representan un riesgo para los conductores.
Además, el pronóstico mantiene la preocupación. Si bien las lluvias se presentan de manera intermitente, los especialistas advierten que la caída de grandes volúmenes de agua en períodos cortos complica el drenaje y aumenta el riesgo de nuevas inundaciones.
Por eso, el panorama para los próximos días sigue siendo incierto, mientras los equipos provinciales y municipales monitorean la evolución del temporal y evalúan nuevas medidas para asistir a las zonas más afectadas.



