El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la extensión del alto el fuego con Irán, aunque confirmó que continuará el bloqueo sobre puertos y rutas marítimas, manteniendo así la presión militar y económica.
La decisión fue comunicada horas antes del vencimiento de la tregua inicial y responde a gestiones diplomáticas impulsadas por Pakistán, que busca facilitar un margen de negociación mientras Teherán define una postura unificada.
En un mensaje público, Trump aseguró que ordenó a las Fuerzas Armadas sostener el operativo: “continuaremos el bloqueo”, reafirmando una estrategia de presión mientras espera avances concretos en el plano diplomático.
El mandatario argumentó que el gobierno iraní enfrenta divisiones internas, lo que dificulta alcanzar acuerdos inmediatos. Aun así, advirtió que la tregua es temporal y condicionada, dejando abierta la posibilidad de una nueva escalada.
Las negociaciones cuentan con la mediación del jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, y del primer ministro Shehbaz Sharif, aunque el diálogo continúa estancado.
Desde Irán, el titular del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, rechazó negociar bajo presión y remarcó: “No aceptamos negociaciones bajo la sombra de la amenaza”, marcando la distancia entre ambas posiciones.




