El Mercosur y la Unión Europea sellaron este sábado un acuerdo comercial histórico, que pone fin a 26 años de negociaciones y abre la puerta a uno de los mayores espacios de intercambio del mundo, con más de 750 millones de consumidores y aranceles mínimos para bienes y servicios. El tratado todavía debe ser aprobado por los parlamentos de cada país para entrar en vigencia, pero la firma marca un punto de inflexión en la relación entre ambos bloques.

El acto se realizó en Asunción y contó con la participación de autoridades regionales y europeas, aunque la ausencia del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue uno de los datos destacados de la jornada. Antes de la firma, el mandatario paraguayo Santiago Peña destacó el valor político y simbólico del acuerdo y lo definió como un mensaje a favor del diálogo y la cooperación internacional en un contexto global atravesado por tensiones.

Desde la Argentina, Javier Milei viajó especialmente para participar de la ceremonia y sostuvo que el entendimiento con la Unión Europea confirma un camino de apertura económica. El Presidente lo calificó como el logro más importante del Mercosur desde su creación y anunció que en los próximos días enviará el proyecto de ley al Congreso para avanzar con su ratificación durante las sesiones extraordinarias.

El acuerdo no estuvo exento de tensiones, especialmente en Europa. Las recientes protestas del sector agropecuario en Francia llevaron a la Unión Europea a incorporar cláusulas de resguardo, que incluyen límites a los volúmenes de importación de productos sensibles como carne, aves, arroz, miel, huevos y etanol. Además, se establecieron mecanismos de control que permitirán intervenir si los precios de productos del Mercosur resultan significativamente más bajos que los europeos y generan un impacto en el mercado interno.

Para la Argentina, el tratado representa una oportunidad comercial de gran magnitud. La Unión Europea ya es uno de los principales destinos de exportación del país y, con el nuevo esquema, productos clave podrán ingresar con aranceles reducidos o directamente en cero. Entre ellos se encuentran la carne vacuna, los langostinos, calamares, merluza, miel y una amplia variedad de frutas y cítricos como limones, peras, arándanos, cerezas y kiwi. También se otorgaron las mayores cuotas agrícolas concedidas por la UE hasta el momento para productos estratégicos.

Las estimaciones oficiales señalan que las exportaciones argentinas al bloque europeo podrían crecer hasta un 76% en los primeros cinco años del acuerdo y superar el 120% en una década, impulsadas por sectores como energía, minería, litio, cobre e hidrocarburos. En paralelo, el tratado busca brindar mayor previsibilidad jurídica y atraer inversiones, en un contexto en el que la Unión Europea ya es la principal fuente de inversión extranjera directa en el país.